- ¿Cine comercial, de autor, de arte o experimental?
Aleinad Mina
¿Por qué algunas películas son más taquilleras que otras? “La reproductividad técnica de la obra de arte transforma el comportamiento de las masas con el arte” señala Walter Benjamin en su libro La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica. La importancia social del arte, dice Benjamin, es el alcance que tiene con el comportamiento de las masas.
El cine es creado para una recepción colectiva, por eso su fuerza es impactante, pero hay que considerar que se dirige a dos públicos totalmente distintos. Desde este punto, la experiencia estética puede ser un espectáculo o un mensaje que enciende nuestras capacidades reflexivas.
Uno de los alcances que ha tenido el arte es la reconfiguración profunda de la sociedad, sobre todo a través del séptimo arte, que nace para ser reproducido masivamente.
La industria cinematográfica muchas veces no está motivada por forjar en el individuo un pensamiento crítico o más consciente de su entorno, sino que lo que busca es generar un mercado económicamente provechoso. Y es importante resaltar que dicha percepción modifica inevitablemente los comportamientos sociales.
Este punto es relevante para entender por qué existen diversas categorías cinematográficas como: cine de arte, cine comercial, cine experimental, cine de autor o cine independiente.
Por un lado, tenemos una actitud receptiva del individuo que disfruta y se entretiene con una película, propia del cine convencional o comercial, por otro lado, el cine tiene una función revolucionaria cuando busca en su público generar una actitud crítica.
Esta actitud es propia del cine de arte que no funciona entorno a los ingresos económicos sino a la necesidad de generar un discurso reflexivo y reaccionario en el espectador. Categorizar estas dos funciones nos permite saber cada vez que vemos una película qué tipo efectos busca en sus espectadores.
Principalmente el mercado cinematográfico debe convencer al público mediante el entretenimiento a participar de los ideales que aparecen en sus películas, mientras que el efecto que causa el cine de culto intenta propiciar una postura crítica, al incomodar los valores preestablecidos en el espectador.
Se dice que una película pertenece al cine comercial cuando la producción tiene un financiamiento elevado, por lo general está enfocada en obtener un beneficio económico positivo. El presupuesto para este tipo de películas suele ser multimillonario.
La principal producción se realiza en Hollywood, la India y recientemente en Corea del Sur. La intención principal del director es entretener y divertir. En la gama de la élite del cine, estas producciones cuentan con estudios institucionales sin mayor libertad de explorar algo fuera de la demanda del consumidor.
Todo lo que no pertenece a las grandes productoras es cine independiente, se trata de películas hechas con poco presupuesto, pero con mayor libertad creativa.
El artista en resistencia que plantea una postura alterna a la institución, manifestó su creación como una transgresión a la mecánica industrial entra en la categoría que comúnmente se conoce como cine de arte.
Este tipo de producción se permite la experimentación y responde a la sensibilidad del autor, en su manera de construir con un lenguaje fotográfico móvil un estilo particular, con la libertad de manipular sus propias imágenes y aportar un producto personal que transmite sus sentimientos e ideas.
Propiamente cuando hablamos de cine de autor nos referimos al estilo que desarrolla el director, este crea su propio lenguaje, con intenciones muy personales y las películas tienen ciertas características muy típicas, por ejemplo, las películas de Quentin Tarantino, Jean-Luc Godard, Alfred Hitchcock y Andréi Tarkovski.
Cerca de esta línea encontramos el cine experimental, que trabaja conjuntamente con el espectador, trata de transgredir los límites narrativos, no se rige por un orden establecido, pero sí genera un mensaje profundo mediante la unión de distintos planos.
Prácticamente cambia las convenciones cinematográficas para generar una dinámica constante con el público y reflejar el vital devenir de la imagen, como ejemplo tenemos el trabajo del mexicano Jerovan Hernández Rodríguez y del argentino Luis Bras, quienes con sus innovadoras producciones nos presentan una óptica audiovisual completamente subversiva para los cánones convencionales, una nueva forma de experimentar el séptimo arte.















