Luis Mena Pantoja
El libro “Abisal” (2026) de la escritora mixteca Nadia López García, convierte la memoria en un acto de resistencia.
Publicado por el Fondo de Cultura Económica dentro de la colección Letras Mexicanas, la autora abandona momentáneamente la poesía para adentrarse en la prosa autobiográfica, sin renunciar a la intensidad lírica que caracteriza su escritura.
A través de una narración fragmentaria, reconstruye episodios de su historia familiar y personal para explorar temas como la memoria, la identidad, la migración jornalera, la violencia contra las mujeres y la experiencia de crecer entre dos territorios: los campos agrícolas de Baja California y la Mixteca oaxaqueña.
Con apenas 110 páginas, “Abisal” propone una búsqueda que comienza con la necesidad de comprender el pasado familiar. La narradora viaja desde los campos de pizca de fresa cercanos a la frontera norte hasta las montañas de Oaxaca para reconstruir la historia de sus abuelos, de sus padres y de ella misma.
En ese recorrido aparecen la explotación laboral infantil, las condiciones de vida de las personas jornaleras migrantes, el racismo, la violencia de género y las heridas que deja el desarraigo, pero también la recuperación de la lengua, la memoria y los afectos.
Lejos de plantear una autobiografía lineal, el libro combina recuerdos, observaciones y reflexiones que convierten la experiencia individual en una historia compartida por muchas familias indígenas y migrantes de México.
Esta publicación representa un cambio significativo dentro de la obra de Nadia López García, quién es reconocida principalmente como poeta, ya que la autora incursiona por primera vez en una prosa de carácter autobiográfico.
Durante la reciente presentación del libro, destacó que esta nueva obra constituye «un giro sustantivo» en su trayectoria al trasladar su sensibilidad poética al terreno de la narrativa personal.
Nacida en Tlaxiaco, Oaxaca, en 1992, Nadia López García pertenece al pueblo ñuu savi (mixteco). Es licenciada en Pedagogía por la Universidad Nacional Autónoma de México y ha realizado estudios en Antropología Pedagógica, Migración y Procesos Culturales para la Paz y la Memoria en Barcelona.
Su obra ha contribuido a visibilizar las lenguas originarias y las experiencias de los pueblos indígenas dentro de la literatura contemporánea. Entre sus libros destacan Ñu’ú Vixo / Tierra mojada (2018), Tikuxi Kaa / El Tren (2019), Isu Ichi / El camino del Venado (2020), Dorsal (2022), Niños que vuelan (2023), ¿A dónde van los árboles cuando duermen? (2025), Sonar (2025) y ahora Abisal (2026).
«La literatura tiene un sustento muy político, es manifestación de vida y defensa de principios», afirma la autora.
Esta idea que ayuda a comprender el sentido de “Abisal”, donde la escritura funciona como una herramienta para recuperar historias frecuentemente excluidas de los relatos oficiales.















