Perspectivas_Gatell

Gabriela Lazcano

¿Será que nos acostumbremos a hablar susurrando?

¿Tendremos, como los cubanos, un vigilante en cada cuadra para decirle al Estado quién está a favor o en contra?

Siempre me ha parecido muy chocante la frase: “Piensa mal y acertarás”. Primero, porque me parece que la dice gente medio mala leche; y segundo, porque elijo confiar primero en el bien. Pero en política es una frase absolutamente cierta. Y con la 4T no solo es cierta: es descriptiva.

¿Qué será esto que nos quieren vender como “el derecho de las audiencias”?

Yo quiero pensar que será algo así como que los mexicanos podremos demandar al Dr. Muerte, quitarle su embajada y meterlo a la cárcel por decirnos mentiras durante toda la pandemia.

¿O será que igual podremos demandar al tótem de Macuspana, que vive en La Chingada, e igualmente meterlo a la cárcel por decir más o menos 46 mentiras a la semana durante todas sus mañaneras?

¿Podremos ahora sí demandar a Zoé Robledo y decirle que todo lo que dice es mentira, y que los hospitales no atienden y dan cita para dentro de más de un año para un examen clínico de rutina?

¿O, mejor aún, podremos decirle a la señora “que no está enterada, que lo va a preguntar, que no tiene los datos, que lo va a checar” que deje de mentir y tenga los ovarios de entregar a Rocha Moya y a sus secuaces?

Que ya deje de andar sacando carritos de farmacia e inaugurando universidades que no tienen luz ni agua y, a veces, ni maestros.

¿Será que ya podremos ir con el diputado de nuestro distrito y decirle que es un inútil, o llamar ladrona a una gobernadora?

¿O hablar del nepotismo de Rocío Nahle o de los Monreal? ¿O decir que Layda Sansores es una vergüenza nacional y que, por supuesto, queremos periodistas de verdad en su malhabida mañanera, y no a los vendidos de Serrano y al no menos despreciable Lord Molécula? ¿O será que, finalmente, le exigimos a la señora que atienda a las madres buscadoras?

Porque todo esto mencionado también es un derecho de las audiencias: el derecho a un mejor gobierno y a cuentas transparentes.

¿Será que sacarán a la luz los gastos del Tren Maya y lo que se ganó el bueno para nada de Andy y su amigo Amílcar?

Me temo que no. Será todo lo contrario. Ahora pretenden silenciar a los que piensan diferente.

Fíjese usted en este desatino mental:

—Presidenta, ¿qué piensa de que Ortega ya dijo que no volverá a haber elecciones en Nicaragua?

—Presidenta: “Bueno, nosotros respetamos la independencia de los pueblos”.

¿Perdón? ¿Cuál independencia, si ya no van a poder votar? ¡Está usted loca, señora! Todo por defender a un innombrable violador, dictadorzuelo, que representa lo peor de un político y de un hombre.

¡Ay, qué pena me da México!

Si ya tienen a los tres poderes copados, si ya tienen al órgano electoral amarrado y si la fiscal es un títere, ¿por qué pensamos mal?

¿Creímos que no iban a defender su ideología y atreverse a ser juez y parte? ¿Creímos que iban a tener un poquito de vergüenza?

Pregúntenles a los Yunes o a Saldívar.

Solo una cosa nos puede salvar. Una sola cosa: votar por SOMOS MÉXICO y confiar en un hombre que no solamente ha luchado a brazo partido, sino que ha demostrado ser valiente, congruente y honesto. Ese es Guadalupe Acosta Naranjo.

Todo lo demás es igual que la 4T: un absoluto asco.