La vida es agradable. 

La muerte es pacífica. 

Es la transición lo que es problemático. 

Isaac Asimov 

Arturo Suárez Ramírez /@arturosuarez 

Hay enojo y hasta desesperación en Palacio Nacional porque en los últimos días no pinta nada bien la campaña política que planearon catapultar con las obras de la 4T, con ello más los programas sociales conquistar al electorado. Como ejemplo está el AIFA que se encuentra en entredicho porque las aerolíneas no quieren utilizarlo, la falta de infraestructura carretera, las advertencias por el desbarajuste que existe en el espacio aéreo y el supuesto decreto para sacar a la fuerza vuelos del AICM y mandarlos a Santa Lucia. 

En el calendario de López Obrador está marcado el 2 de julio, fecha en que se inaugurará la polémica refinería en Dos Bocas, la segunda obra emblemática de la actual administración con un costo de 12 mil 500 millones de dólares, pero al igual que el AIFA, tampoco alcanzará su máximo nivel de operación ni mucho menos de producción de forma inmediata, eso más los constantes gasolinazos serán utilizados en campaña de la oposición. Eso sí, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum abandonó su responsabilidad en la Ciudad de México y se fue de gira a Tabasco para placearse por la obra con Rocío Nahle, o sea anda en franca campaña busca recuperar algo de lo mucho que ha perdido. 

Pero la obra que de plano le debe dar un fuerte dolor de cabeza a López Obrador es el Tren Maya, con la improvisación, los cambios de ruta, las protestas por el desastre natural que está ocasionando la construcción, la tala de más de 20 mil árboles cuando prometió que no se cortaría ni uno, más las denuncias constantes de activistas y de organizaciones mundiales ponen nervioso al inquilino de Palacio Nacional porque es muy probable que cuando corte el listón, este sea un trenecito a medio construir por los amparos interpuestos. 

Por eso tanta descalificación de López Obrador contra los medioambientalistas, ya sabemos de su postura maniquea de “se está con la transformación o contra la transformación”, pero los tribunales no deben hacerle el juego al Ejecutivo, no deben entrarle a la politización. Hay enojo en Palacio porque integrantes del tribunal colegiado en materias de trabajo y administrativa con sede en Yucatán ratificaron que deben mantenerse suspendidas las obras del Tren Maya en su Tramo 5, que recorrerá de Playa del Carmen a Tulum, al confirmar por unanimidad que Fonatur no cuenta con la manifestación de impacto ambiental. 

Hace dos semanas tuve la posibilidad de sostener una charla con el espeleólogo Sergio Grosjean Abimerhi, no hay mejor consejo que el de los expertos y mencionó que la suspensión sería lo mejor para replantear por donde correrá el Tren Maya, que dicho sea de paso es visto como un capricho de una sola persona y que este puesto en duda el costo beneficio que traerá, o no, a la región sur del país. 

Así que las banderas de las obras monumentales se van a quedar cortas y quien sabe si sean un buen estandarte para la campaña política del siguiente año y luego en la del 2024. La suspensión del Tren Maya en su Tramo 5 ha puesto más radical al Pejelagarto, ahora dice que es una campaña de desprestigio por intereses internacionales, obviamente no presentó ninguna prueba, ni lo hará como en otros casos. 

La cosa no debería estar tan crítica si se hubiera actuado correctamente con un proyecto ejecutivo y los estudios de impacto ambiental, pero entendieron que ser dueños del poder era una patente de corso para hacer lo que sea con aquello de “no me vengan con el cuento de que la Ley es la Ley”, seguramente destrabarán la suspensión y la obra se terminará, aunque existan otros cinco recursos de amparo… Pero mejor ahí la dejamos. 

Entre Palabras 

Dice el gobernador de Veracruz que, en aquello de la muerte de 7 periodistas en su estado, ellos no tienen responsabilidad. ¿Entonces para que queremos gobiernos? 

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Hasta la próxima.