Ya dije mucho y varias veces 

que escribir es un acto de amor. 

Y sin eufemismo. 

Juan Carlos Onetti 

Arturo Suárez Ramírez / @arturosuarez 

La mañana del 26 de junio del 2020 el jefe de la policía capitalina sufrió un atentado en las Lomas de Chapultepec, sicarios dispararon en 414 ocasiones contra el funcionario que recibió tres impactos, los hechos dejaron dos escoltas muertos y una mujer que tuvo la desgracias de pasar por el lugar. Lo que habían negado por años y de manera sistemática, es decir la presencia de los cárteles de la droga en la Ciudad de México, les pasaba la factura y exhibía la fragilidad de la estrategia contra el crimen organizado de los “abrazos y no balazos” que receta una y otra vez en sus discursos López Obrador. 

Luego cuando Alfonso Durazo dejó tirado el cargo para irse a competir por la gubernatura de Sinaloa, Claudia Sheinbaum hizo antesala en Palacio Nacional, utilizando el derecho de picaporte que te da ser la consentida del presidente, le llevó a García Harfuch para proponerlo y que se hiciera cargo de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, el tabasqueño no los recibió y se quedaron con las ganas porque unos días después fue nombrada Rosa Icela Rodríguez en el cargo, obviamente no cumplía con el perfil pero es una más de las incondicionales del gabinete. 

En la elección del año 2012, Marcelo Ebrard se encargó de hacerle la campaña a su sucesor, todos se le cuadraron y fue la primera ocasión que un policía, aunque también es doctor en derecho, se robaba todas las miradas, así Miguel Ángel Mancera Espinosa arrasó en la ciudad y dejó sin posibilidades a sus contrincantes. Sobre su desempeño como jefe de Gobierno ya lo sabemos, se alineó a Enrique Peña Nieto y en su administración se dio una corrupción desmedida, tanto que hoy Claudia Sheinbaum y su grupo ha ido por sus operadores como los hermanos Serna y Raymundo Collins, la misma tónica que en otros casos, siendo la cabeza es impensable que no estuviera enterado de los movimientos. 

Pero el asunto es que Claudia Sheinbaum ha encontrado en Omar García Harfuch a su posible sucesor, me dicen que un equipo de profesionales del marketing político ya trabaja en su imagen, lo vamos a ver más frecuente en los medios de comunicación y la cercanía de Sheinbaum con López Obrador le permite ponerlo en el radar del presidente para contar con su beneplácito en aquello de la sucesión en la capital. 

El más inconforme con el lanzamiento de Harfuch, es Martí Batres Guadarrama, el senador con licencia que fue mandado desde la oficina de López para ayudar en el manejo del Congreso local y con los nueve alcaldes de oposición que les ganaron en el 2021, pero también para controlar los daños políticos que les dejó la tragedia de la Línea 12 que dejó 27 muertos y su pecado del Colegio Rébsamen y sus 26 victimas en 2017. 

Parte de las negociaciones para que Batres Guadarrama accediera a integrarse al gabinete de la Ciudad de México era la candidatura por la ciudad, pero el asunto se le complica con la operación de Ricardo Monreal y la supuesta alianza con Claudia Sheinbaum, el zacatecano dejó fuera de combate a Batres en el Senado de la República y parece que se la van a volver a aplicar. 

Parece que los actores para la sustituir a Claudia Sheinbaum poco a poco se van destapando, y con García Harfuch pretenden emular la estrategia del 2012 cuando convirtieron a un policía en candidato y luego en jefe de gobierno, veremos si desde Palacio Nacional le dan el beneplácito o lo dejan plantado como en ocasiones anteriores… pero mejor ahí la dejamos. 

Entre Palabras 

El que quiere ser candidato para el Estado de México es Alejandro Encinas, se le ve muy activo visitando municipios, mientras se vive una crisis de seguridad para periodistas, así que podría salir de Segob en los próximos meses. 

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Hasta la próxima.