Carlos Ramos Padilla

Cuidado con los engaños, con las mentiras y patrañas. Morena y el gobierno pretenden inducir conductas y acciones a su favor sin darse cuenta que el enemigo lo tienen en el vientre.

A poco suponemos que Ebrard, dócil como es, no va tratar de destruir a Claudia Sheinbaum a pesar del espaldarazo presidencial? ¿A poco creen que Monreal se va a quedar sumiso y tranquilo perdiendo la oportunidad de una candidatura?

Por ello y otras razones desesperadas están intentando convencer de que van con el apoyo mayoritario a las próximas elecciones en el 24. Se les olvida cómo perdieron la mitad de la capital del país y hay entidades como Guerrero, Chiapas, Veracruz, Tabasco, Sonora y Morelos, entre otras, ven con desconfianza a sus gobernantes y suman hechos de corrupción y cadáveres.

Saben que en la CDMX hay cada día más empatía con Xóchitl Gálvez, combativa de siempre pero más aún la figura de Lilly Téllez se encumbra por su congruencia, disciplina, oratoria, honradez y talento.

Por ello la atacan, por ello la difaman. A Lilly la conozco de siempre y ha destacado como periodista, analista, mujer, amiga, política y líder. Si Loret logró que el presidente llorara, Lilly provocó tal temor del tabasqueño que ha decidido no acudir al Senado porque, como en los dos casos, no encuentra pruebas, argumentos y razones para explicar la abundante corrupción en su gobierno. En el ámbito nacional hay tres figuras que despiertan ánimo de cambio.

Enrique de La Madrid, funcionario que en su trayectoria ha mostrado excelentes resultados. Joven, dinámico y respetuoso de las instituciones nacionales. A pesar de todo, Ricardo Anaya, perseguido político del actual sistema, político que desnudó las ambiciones de Andrés Manuel en los debates presidenciales.

Pronosticó la ausencia de gobernabilidad y el crecimiento de la violencia. Luis Donaldo Colosio, político de nueva generación, de la que necesita el país, con ideas, con proyectos, con ambición de colocar al país a la vanguardia buscando equilibrios y fuerza social.

Heredero de la mística de su padre que hasta Andrés Manuel prometió continuar. Mauricio Vila Dosal, actual gobernador de Yucatán quien ha convertido a su Estado en la zona más segura del bloque norteamericano después, entiendo, que de Vancouver. Jovial, amable, de buena memoria, disciplinado y con la energía suficiente para hacer de su Estado un ejemplo de inversiones.

Ahí tenemos algunos ejemplos que Morena intenta ocultar porque sabe de su valor y penetración. Algunos miembros de Morena, buscando incondicionalidad con el presidente han escrito que AMLO “encarna a la Nación, a la Patria y al pueblo” cosa más absurda y manipuladora. Y eso que son senadores al servicio de México no como sirvientes del mandatario. Morena está solapando los resbalones de AMLO, sus inconsistencias y arbitrariedades y se están equivocando, van a sepultar a la izquierda que pretende (otro engaño) hacerse pasar por amigo de Estados Unidos cuando en el discurso defienden a Cuba y acusa de que el gobierno de Biden paga a analistas mexicanos para acabar con el proyecto de “transformación”.

No únicamente el hijo mayor del presidente está siendo investigado en USA, también cuatro miembros de su gabinete. Morena no quiere ver tampoco que el ex presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández ha sido detenido con fines de extradición a USA, por cometer y facilitar actos de narcotráfico y utilizar recursos para campañas políticas.

Hoy Morena se envalentona, pero muestran su desesperación como Layda Sansores quien reconoce y admite que moviliza a gente para la consulta sobre la revocación, ejercicio electoral innecesario, absurdo y costosísimo cuando el tabasqueño habla de austeridad. Participar de ese sucio proceso es sumarse al engaño de que el pueblo manda siempre y cuando no se oponga a la 4T.