Miguel Ángel López Farías

Son 9 alcaldes de la CDMX a los cuales se les aplica la receta hondureña de Daniel Ortega, desprecio y un par de golpes por parte del gobierno de la CDMX, lo ocurrido afuera el Congreso local, sitio en el que golpearon y magullaron a Lía Limón, de Álvaro Obregón, Mauricio Tabe, de Miguel Hidalgo, Sandra Cuevas de Cuauhtémoc y Santiago Taboada de Benito Juárez es el reflejo de un clima de agresiones que se ha venido alimentado desde la derrota del 6 de junio.

Y aclaró que no creo que Sheinbaum o García Harfuch hayan soltado la indicación de aplicarles unos toletazos a los visitantes a donceles, pero de sus acciones indirectas ha surgido esta inercia de darles trato de porros a estos funcionarios recién electos, los cuales sólo están reclamando algo muy de las democracias: piso parejo en el trato por parte del gobierno local.

Algo más delicado que los puntapiés y “trompadas” que propinaron a los alcaldes electos, es el trato ruin y marcadamente injusto que el gobierno central realiza, no a estos servidores públicos de partidos distintos a Morena, sino la agresión que significa a los ciudadanos que habitan en esas demarcaciones, o sea, el “tiro” que los morenos están lanzando, es directo a los habitantes, esos molestos clasemedieros aspiracionales que tuvieron la osadía de no votar por el partido de las dádivas, de las tragedias y los engaños.

En serio que estos de morena de la capital no entienden quienes les dieron la lección.