• Desde Palacio se atribuyen falsamente infundios de periodistas y se les condena

Miguel A. Rocha Valencia

En mi rancho a quien critica a otro de lo mismo que uno adolece se le dice que escupe para arriba o que “se mordió la lengua” y a quien miente reiterada y descaradamente, se le dice cínico y cuando a pesar de ser corregido insiste en falsear, se dice le dice mitómano y que se trata de un caso patológico.

Esto viene a cuento porque en la mañanera se les ocurrió como estrategia para desacreditar a periodistas y, distraer la atención de los casos de huachicol que salpica a Palenque, la arbitraria captura de Ernesto Ruffo y el tema del narcogobierno, sacar a la luz un video de hace ¡26 años! donde Sergio Sarmiento afirma que a veces los periodistas mienten a propósito, en un contexto donde se trata de dejar en claro que si uno acusa falsamente a otro, este tiene el derecho de exigir disculpas y se aclaren las cosas.

En eso se regocijaban en Palacio cuando salieron los datos de las mentiras que a diario se dicen en las mañaneras y mientras Spin-Taller de Comunicación Política reiteraba que durante el pasado sexenio se espetaron más de 120 mil afirmaciones falsa, engañosas o no comprobables, organizaciones independientes, de esas que no gustan en el oráculo, apuntaron que en el show tempranero se llegan a expresar entre 80 y 100 mensajes “inexactos” ¡Al día!

Pero además, los especialistas en comunicación que por trabajo se deben “soplar” las mañaneras que el sexenio pasado sumaron más de mil 400, dejan claro que las injurias, descalificaciones, exhibición de datos personales y financieros e infundios contra medios, periodistas y organizaciones privadas, quedan en la impunidad y en ninguno d ellos casos se ha pedido perdón.

La propia IA al ser consultada sobre la cantidad de veces que desde palacio Nacional se ha solicitado disculpas a alguna persona u organización desacreditada, ofendida o señalada erróneamente, la respuesta fue, ninguna.

Es decir que cuando en la mañanera se ofende o se “informa” algo erróneo, nunca se hace rectificación o se ofrece disculpa e incluso se incurre en violaciones legales como el acusar o condenar a alguien sin exhibir pruebas o aceptar rectificaciones, ni mucho menos se otorga el derecho de réplica.

Los más recientes casos están a la vista donde a pesar de las pruebas reakizdas por medios o periodistas, se les tacha de mentirosos, pero son incapaces de rebatir los testimonios que se presentan donde se incluyen grabaciones como en los casos de Marina del Pilar Ávila Olmeda, gobernadora de Baja California que incurre incluso en Traición a la Patria al ofrecer información de Seguridad Nacional a cambio de su visa y evitar un posible proceso penal en Estados Unidos.

En ese mismo camino están todos los videos, audios y documentos donde se exhibe a los hermanos e hijo del profeta de la 4T en la realización de negocios en un claro ejercicio ilegal del poder, recibiendo sobres repletos de dinero o entregando contratos que incluso tienen consecuencias criminales porque hay homicidios incluidos.

Ni se diga toda la trama del Huachicol con testimonios, fotos, videos, grabaciones, reportes militares y hasta denuncias internacionales que involucran a Adán Augusto López (otra vez) y gran cantidad de funcionarios y empresarios tamaulipecos, a un exsecretario y actual titular de Marina, vices y contra almirantes, capitanes, aduaneros, familiares del prócer que se despacharon un botín que se puede calcular en billones de pesos y donde además hay asesinatos.

Pero agarran con las uñas a un exgobernador de extracción panista que por tener la tercera parte de las acciones de Ingemar, empresa de trámites aduaneros y lo acusan de ser la cabeza de la trama huachicolera como si Ernesto Ruffo Appel tuviera poder sobre secretarios de estados, altos mandos castrenses, las aduanas, el SAT, la UIF y sobre el mismísimo ganso de Macuspana que estuvo enterado del fabuloso negocio del que salieron recursos para sostener campañas a siete gubernaturas, centenas de presidencias municipales y diputaciones locales y federales. Él lo autorizó según indican todos los datos o de plano se hizo maje “por el bien del movimiento”.

Pero nadie es culpable, la 4T se mantiene impoluta como aquél que dijo tener plumaje inmaculado a pesar de cruzar el pantano de la corrupción, la hizo suya, pero ni se salpicó de lodo, aunque estuviera putrefacto por dentro.

Esa es la mayor mentira que se sostiene en los muros de palacio Nacional donde la cofradía está tan blindada que ni las denuncias sobre complicidades con la delincuencia organizada de Julio Scherer puede romperla, y si eso no conmueve a la 4T, qué esperar de las grabaciones, pruebas y más pruebas de que el nuestro no sólo es un gobierno que protege a delincuentes ligados al narco sino a todo tipo de organizaciones criminales simplemente porque esa es la esencia del “movimiento”. Así nació.