• Propone diputado Pablo Trejo incorporar perspectiva de género en diseño universal en construcción de servicios sanitarios y de higiene. Durante décadas permaneció invisibilizado bajo criterios de supuesta neutralidad técnica. Aboga por un urbanismo sensible al género.

Guillermo Pimentel Balderas

En la Ciudad de México habitan más de 4.8 millones de mujeres, alrededor de 52% de la población total, y al acudir a centros culturales, estadios, plazas y otros espacios públicos enfrentan de manera reiterada filas y tiempos de espera desproporcionados para utilizar los servicios sanitarios.

Ante esta realidad, el diputado Pablo Trejo Pérez considera que esta situación está relacionada con criterios de distribución que consideran una cantidad simétrica de muebles sanitarios para hombres y mujeres, sin tomar en cuenta diferencias anatómicas, biológicas y sociales.

Entre ellas, cita la gestión menstrual, el embarazo, el uso de cubículos cerrados y las características de la vestimenta. “El acceso equitativo a los servicios sanitarios en el espacio público constituye un tema que durante décadas permaneció invisibilizado bajo criterios de supuesta neutralidad técnica de sanitarios públicos de la CDMX”.

El diputado por el Distrito 15 de Iztacalco  presentó ante la Comisión Permanente del Congreso de la Ciudad de México un punto de acuerdo para exhortar a la Secretaría de Obras y Servicios a considerar el diseño universal con perspectiva de género en la construcción de servicios sanitarios y de higiene, así como en los estudios técnicos e investigaciones de ingeniería utilizados para actualizar las normas aplicables a las construcciones de la capital.

En su propuesta, la cual fue aprobada, explica: “La infraestructura urbana fue diseñada históricamente tomando como referencia a un usuario estándar masculino, una situación que ha contribuido a reproducir desigualdades y que tiene una de sus expresiones más evidentes en la escasez y el diseño inadecuado de sanitarios públicos”.

Mujeres, las más perjudicadas

Al ser consultado por este reportero, el legislador capitalino comenta que, como lo especifica en su ponencia, es de destacar el papel de las mujeres en las labores de cuidado, debido a que, con frecuencia, acuden a los espacios públicos acompañadas de niñas, niños, personas adultas mayores o personas con discapacidad.

“Estas condiciones afectan derechos relacionados con la salud, la higiene, la dignidad humana y el pleno ejercicio del derecho a la ciudad, debido a que la falta de infraestructura básica, accesible y segura puede limitar la libertad de tránsito y la permanencia de las personas en el espacio público”.

Como referencia, dijo que, como lo mencionó en tribuna, en ciudades como Viena, Nueva York y Vancouver han avanzado hacia modelos de equidad sanitaria conocidos internacionalmente como “Potty Parity”, así como hacia directrices de urbanismo sensible al género.

“Estas experiencias contemplan proporciones de dos a uno e incluso de tres a uno en muebles sanitarios para mujeres en inmuebles de alta afluencia; por ello, garantizar baños dignos y equitativos representa una medida vinculada directamente con la vida cotidiana de millones de mujeres y con la construcción de una ciudad más accesible y justa”, pondera.

El legislador, plantea que la perspectiva de género en la legislación y la regulación debe reflejarse en la vida diaria, particularmente en la posibilidad de transitar por la ciudad con tranquilidad y contar con infraestructura que responda a las necesidades de cada persona.