Quince años; es el tiempo transcurrido desde que se empezaron a utilizar las ahora populares “etiquetas” (hashtags) en las redes sociales, que han contribuido a ordenar y canalizar gran parte de la información y los mensajes que circulan por la red, pero también a determinar y conocer los temas que suscitan más atención y lo que acaba siendo “tendencia“.

El símbolo “#” (hash) seguido de una palabra o etiqueta (tag) ha contribuido durante los últimos años incluso a generar auténticos movimientos sociales, como el #MeToo, el #BlackLivesMatter o el #YoSiTeCreo, o a emporcar la reputación de algunas personas, como Vladimir Putin, que se ha convertido en uno de los personajes más etiquetados y repudiados en las redes desde que Rusia invadió Ucrania.

Marcado en las agendas como “Día del Internauta”, el 23 de agosto se conmemora la publicación, en 1991, de la primera página web de acceso público -desarrollada por el británico Tim Berners-Lee en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN)-, una fecha que este año coincide con el decimoquinto aniversario de las “etiquetas”.

Como casi todo lo que tiene que ver con internet, no hay una fecha que marque nítidamente el inicio de nada; y aunque muchos usuarios ya estaban utilizando la almohadilla en uno de los primeros chats que permitían hablar en tiempo real a internautas de todo el mundo (el “IRC”), el estadounidense Christopher Messina propuso el 23 de agosto de 2007 utilizar los “hashtag” en la red Twitter para agrupar temas; revolucionó el sector.

Promotor principal hace casi veinte años de los primeros “barcamp” -eventos abiertos y participativos que se celebran simultáneamente en varios lugares del mundo; nunca de forma presencial- Messina escribió ese día en Twitter: “¿Qué te parece el uso de # para los grupos. Como en #barcamp?” y hoy las etiquetas suman en las redes sociales cientos de millones de citas y acaban cada día convertidas -o no- en temas de moda, tendencias o “trending topics” (#TT).