Editorial / Sometimiento

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Más allá que el gobierno de México se convirtiera en policía de Estados Unidos en materia migratoria y con ello lastimara los fundamentos de la política exterior mexicana, está la subordinación de la soberanía nacional a dictados del extranjero en diversas materias, incluyendo lo económico, alimentario y territorial.

Con ello, se perdió autoridad para protestar frente a los agravios y abusos que se cometen en aquél país contra mexicanos. Y que nuestro gobierno replica en suelo mexicano en franca obediencia a lo “pactado”.

Quedó claro que la subordinación del gobierno de México a los dictados Donald Trump, supera lo diplomático, lo precavido, lo cauto, para caer en la ignominia de aceptar insultos, abusos y lo que es peor, justificarlos.

Y eso que aún no se aplica la segunda parte de lo “negociado” por Marcelo Ebrard con aquél gobierno ante la supuesta amenaza arancelaria.

Falta la compra masiva de bienes agropecuarios estadounidenses, donde los productores de aquél país no sólo llevan ventaja por su agricultura intensiva y altamente tecnificada, en grandes llanuras, sino además apoyada con subsidios anuales que llegan a los 100 mil millones de dólares incluso para la exportación.

Ambos temas, son de vergüenza; México al servicio de Estados Unidos en materia migratoria y alimentaria; subordinación que nos deja indefensos, castrados en términos productivos y derechos humanos.

Pensamos que en ambas materias habría cambio, pero no, simplemente se profundizó el sometimiento al “imperio” como dirían los izquierdosos, subordinación que se volvió mayor en lo económico y donde el actual gobierno cede ante el poder del dinero al que casi suplica “apóyenme”.

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