Rafael Lulet 

La refinería Deer Park, adquirida recientemente por el gobierno de Obrador, planea abastecer de gasolinas a nuestro país posiblemente más baratas según el mismo presidente, pero realmente el problema no es ese lo que impacta el precio del combustible a automóviles, sino el costo muy alto por el IEPS, sin embargo es un discurso de este gobierno para tratar de desenfocar la verdad oculta tras el litro de este producto, ya en pasados análisis desarrollado en el presente medio, se describió la verdadera existencia del mencionado impuesto dentro del paquete fiscal, el cual no debería encontrarse. 

 El problema es la manipulación de la información de Obrador, realmente sería un beneficio sí como se comentó anteriormente, se quita en las gasolinas de la ley del IEPS porque no pertenece ahí por ende se requiere una reforma al mismo, y la segunda si la distribución del petróleo incurre por parte del gobierno norteamericano, porque si fuese por México, se deberá de pagar un «tax» o impuesto por importación al territorio de los Estados Unidos, y eso podría incrementar el costo de importación de dicho producto al entrar a nuestro país. Por otro lado, el gobierno de la 4T, enfatiza mucho el tema de la soberanía, cuando no tiene nada de eso, en vista a que se estará pagando tributaciones allá por no encontrarse de este lado. 

 Asimismo, al tener una refinería del lado americano, si llega a ocurrir alguna alteración en la constitución norteamericana, pues, sencillamente pasaría a suceder lo mismo que de este lado con lo ocurrido en 1938, con la expropiación petrolera, es por ello, la pregunta del millón, ¿Realmente es negocio para nuestro país la adquisición de la ya mencionada refinería?, para empezar, si se adquirió para supuestamente bajar las gasolinas, no se debería de alimentar del petróleo mexicano, al menos que exista un compromiso oculto para haberlo comprado. 

Pero, ¿Qué tanto será la diferencia del pago del litro de gasolina con la actual?, ¿De centavos? o ¿De pesos?, porque aún con todo y la refinería Deer Park, deberemos seguir pagando el tan insistente IEPS, o sea, un impuesto sin fundamento y sin razón de existir en dicho producto, pero eso sí, beneficiando a los gobierno federales quienes han tenido provecho del mismo, incluyendo al presente, eso, con todo y pretender ocultarlo; se supone que la reforma energética era para tener una oferta y demanda en el mercado y con ello, precios competitivos sea cual sea la procedencia del mencionado combustible, sin embargo, no ha sucedido porque al existir el mencionado impuesto, incrementa el valor del producto en el mercado, impidiendo la libre competencia para ofrecerlo a los consumidores quienes deben a fuerzas el pagarlo. 

Así que, el invertir millones de dólares propiedad de todos los mexicanos para comprar una refinería con el pretexto de bajar las gasolinas, es solo una panacea a la verdadera problemática, ¿Quieren vernos las caras de tontos con espejitos?, y al final solo se van a ir dejándonos un problema con dicha adquisición para que al rato, otra administración quiera venderla porque no es redituable y hacerla por un precio ridículo, así de inteligentes nuestros gobiernos, ¿Cuántas veces ha sucedido esto?, muchas ¿No?, pero seguimos creyendo en grandes resolvedores de problemas nacionales los cuales nunca llegan a solucionarlos, sino al contrario, propician otros, pero con la diferencia, ellos no pagan los «platos rotos», pero, sí nosotros.