Pedro Flores
Mientras sigue la “cortina de humo” de la “mañaneras” del pleito entre el INE y AMLO por los dineros, México se debate entre la vida y la muerte, ante la cuarta ola de Covid-19, ahora acumulado con el Ómicron, que en estos días sumaron 9,5 millones de contagios y las muertes rebasaron las de 2021 al 2 de enero de 2022 según datos de la OMS.
El pleito por los dineros que pide el INE, AMLO los puede subsanar con toda facilidad, si hubiera claridad en sus acciones, pero no existe, hay que recordar lo que dijo el 12 de agosto del 2021 Morena devolvería la mitad de su presupuesto o que se diera a conocer oficialmente lo recaudado por la “rifa” del avión del cual se sabe se recuperaron mil 823 millones y se “donaron” mil 272 millones de pesos, entonces en donde están los 551 millones que faltan.
Pero lo que el pueblo escucha son mentiras mortales, López-Gatell quien se ostenta como posdoctorado en Epidemiología (2006) Maestría en Ciencias médicas y hasta odontólogo, el 6 de mayo del año pasado afirmó que el coronavirus dejaría cerca de 6 mil defunciones.
Pero al paso de los días rectificó y dijo que se estima que México podría llegar hasta 30 mil muertos por Covid-19, pero según las estadísticas oficiales van y 302 mil 112 fallecidos hasta el momento, nada le falló el cálculo por 72 mil 112 defunciones, en otras palabras, nadie sabe cuántos casos reales hay en su país.
Con el incremento de casos vino también el comienzo de la saturación de hospitales, las críticas tanto por las cifras como hacia la negativa gubernamental de hacer pruebas masivas de la enfermedad. El pasado 12 de mayo, cuando se contabilizaron 38 mil 324 y 3 mil 826 muertos.
Desde que se presentó el primer caso el pasado 28 de febrero el presidente comenzó a hacer declaraciones sobre el tema, unas más polémicas que otras, las cuales fueron desde las peticiones de no entrar en pánico hasta las rigurosas recomendaciones de la Jornada Nacional de Sana Distancia.
Las declaraciones más polémicas del presidente se han hecho, generalmente, durante la conferencia matutina diaria que da en Palacio Nacional. Ahí fue donde tras el primer caso de coronavirus en México el ejecutivo dijo otra mentira:
“Tenemos la capacidad para enfrentar esta situación (…) No es, según la información que se tiene, algo terrible, fatal. Ni siquiera es equivalente a la influenza” Yo les voy a decir cuando no salgan, pero si pueden y tienen posibilidad económica, sigan llevando a la familia comer, a los restaurantes, a las fondas porque eso es fortalecer la economía”.
Apenas 4 días después, el 22 de marzo, el presidente invitó a los mexicanos a seguir saliendo a las calles, a pesar de que México rebasaba en ese entonces los 300 contagios confirmados y ya había un contagio comunitario, y todavía en los primeros días de abril dijo: México “domó la pandemia”
Pero todo era mentira y la ciudadanía lo empezó a padecer, las quejas de hospitales por falta de elementos eran cotidianas, los medios de comunicación hicieron notar en 30 entidades 4 mil 504 quejas por falta de medicamentos
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) México tergiversó los datos sobre la gravedad del coronavirus, el gobierno federal contaba con datos que deberían haber activado un cierre inmediato de actividades a principios de diciembre del 2021.
Pero venía el “Buen Fin” y las fiestas navideñas, el gobierno empezó a acelerar la vacunación para que se reactivara la economía que estaba en total declive. Forbes dijo que cerca de 1.6 millones de negocios cerraron en México por la pandemia y 2 millones de empleos se perdieron.













