• Ser incapaz e ignorante no quita lo perverso del traidor y mentiroso 

Miguel A. Rocha Valencia 

Sin poder ocultar su ambición, el ganso se lanza con todo contra los cimientos de la democracia y escala con ambición desmedida y mayor audacia, los últimos peldaños hacia el autoritarismo para alzarse como el dictador bananero que siempre soñó. 

En ese camino encuentra diques que aparentemente está dispuesto a romper como siempre: violando la Ley o ajustándola a su modo, y por qué no, aplicando la fuerza del gobierno, incluyendo el militar que compró y criminal al que otorga impunidad y poder sobre la vida y patrimonio de millones de mexicanos. 

De las promesas, ya no se acuerda el mesías ni sus súbditos de la 4T, de ellas sólo quedan ecos para la retórica malsana dictada desde Palacio Nacional pero ya sin la intención del cumplimiento objetivo, como aquello de apoyar a las mujeres, contar con un servicio de salud de los más avanzados y justos; acabar con la corrupción, las masacres, la injusticia, el uso faccioso del poder o al menos disminuir la pobreza y aumentar el valor del PIB.  

A cambio de ello, las 25 mil mujeres sacrificadas, 24 mil desaparecidas o las violadas y golpeadas, se volvieron invisibles o son víctimas del neoliberalismo o herencia del mismo, como sucede con los 118 mil asesinatos con producto de masacres, generalmente realizadas por el crimen organizado que se apodera de municipios, estados y sus gobiernos,  

De la salud, los resultados son lo contrario: un Insabi en manos de un antropólogo que dejó en el desamparo a 15 millones de mexicanos más; una lucha contra los dizque corruptos –empresarios y funcionarios- que dejó al país sin medicinas y por lo cual, muchos miles más muren a causa del cáncer o enfermedades crónico-degenerativas, especialmente las derivadas de hipertensión y diabetes. Pero eso sí, dio negocios a funcionarios de la 4T que otorgaron contratos sin licitación y dejaron caducar 18 mil millones de pesos en medicamento por su incapacidad. 

Esa misma corrupción en que ya se volvieron descarados los mandamases de las Fuerzas Armadas, no sólo con la administración de las dependencias que les regaló el profeta de Macuspana, sino también en el gasto presupuestal, opacidad en la entrega de contratos y a cambio, ningún resultado positivo, por el contrario, más muertos, más discrecionalidad y menos ingresos como sucede con las aduanas. Ni hablar de las sucursales del Banco del bienestar, el software y el hardware. 

Y qué decir del 72 por ciento de los contratos otorgados por las dependencias federales, el enriquecimiento de distinguidos cuatroteros, o el uso de las instituciones para, como lo hace el caudillo, vengarse de sus “enemigos”, aunque se trate de familiares, ex amigos y colegas. 

Nadie se quiere acordar de aquellas críticas a los neoliberales por entregar crecimiento de hasta dos por ciento “son un fracaso” dijo el mesías, a cambio él nos entrega un país hundido no sólo en la mayor deuda histórica posible equivalente al 54 por ciento del PIB, sino además, una estanflación donde el aumento de precios ya es incontenible con todo y pactos que no se respetarán porque a quienes pide ayuda, lleva cuatro años golpeándolos, acusándolos de corruptos y explotadores. 

 Ni siquiera le queda lo que en tiempos neoliberales se llamaba el sector social, a ellos, a los campesinos productores, les quitó financiamientos paras sembrar, le robó los apoyos institucionales a la comercialización por más de 250 mil millones de pesos en tres años. Y todo, porque eligió tomar esos recursos y transformarlos en dádivas directas para la formación de clientela elector. Esa carestía derivada de la escasez la predijo Álvaro López Ríos, el líder de la UNTA, se lo dijo en su cara y el caudillo lo acusó de corrupto. 

Pero si eso fuera poco, ahora sale con que del presupuesto saldrá el dinero para amortizar la deuda de Pemex con los impuestos, total, “sólo” es de 109 mil millones de dólares, o sea 2.2 billones de pesos. Para las “grandes obras” siempre estará el recurso de la deuda con bancos multilaterales, lo cual se ve en chino porque esas instituciones sólo prestan para proyectos viables, recuperables y basados en políticas internacionales, como el cuidado a la ecología. 

Y mientras, el índice Internacional de Percepción de la Corrupción ubica a México en el lugar 125 de 180 países. La OCDE nos puso a la cola de sus 38 naciones afiliadas. Hay centroamericanos mejor evaluados.  

Aun, así como es su costumbre, el tlatoani olmeca sube la apuesta, va contra garantes de la democracia como INE y TEPJF; pretende acabar con la educación de excelencia y mediatizar adoctrinar a nuestros niños en vez de instruirlos y estimularlos para su desarrollo. Quedan diques, defendámoslos cada quien, desde su trinchera, no nos conformemos con limosnas a costa de la libertad, sueños y proyectos de vida; no claudiquemos ante quien nos traicionó, mintió y que, si bien es incapaz para gobernar, se muestra como un ente perverso que intentará subyugarnos a su mediocridad y complejos.