Crispín Barrera Ponce      @CrisCat55

A casi nueve meses del inicio del gobierno de la llamada 4T, uno de los problemas más graves sigue siendo el de la inseguridad. El crimen organizado ha crecido de forma exponencial multiplicando también sus formas de delinquir.

El robo y comercialización ilegal de combustible conocido como “huachicoleo” es uno de los más recurrentes. A través de tomas clandestinas instaladas en ductos de Pemex diariamente son sustraídos cientos de miles de litros de gasolina, diésel y gas. Mucho de este combustible es almacenado en bidones de 20 litros y ofrecido “a pie de carretera” y hasta en tianguis, como el de San Salvador Huixcolotla en Puebla, a automovilistas y conductores de trailers sin que la autoridad, estatal, municipal y Federal pueda evitarlo, en algunos casos por complicidad o bien por temor a ser acusados de represión.

La Fiscalía General de la República (FGR) acusa que empleados de PEMEX ahora detenidos ocultaron hasta 7 mil 500 perforaciones ilegales, por órdenes del entonces jefe de seguridad física de la paraestatal, el general Eduardo “L”. El sexenio pasado PEMEX reportó una cifra récord de 41 mil 350 tomas clandestinas usadas para robar combustible, en todo el país. Hasta el día de hoy suman ya 10 mil investigaciones abiertas por robo de combustible con más de dos mil detenidos pero ninguno de “cuello blanco” o “pez gordo”.

Entre los Estados con mayor índice de este delito figuran Hidalgo, Veracruz, Tamaulipas, Guanajuato, Estado de México, Jalisco y Puebla. Pipas particulares llenas de gasolina y diésel robado recorren estos estados en busca de clientes (gasolineras) interesados en llenar sus cisternas de almacenamiento con esos productos y obtener con ello millonarias ganancias de forma ilegal.

Los malandros saben muy bien que mientras el robo de combustible no sea considerado por nuestras leyes como delito grave ellos podrán seguir “trabajando” sin mucha preocupación.

A unos días de que el Presidente Andrés Manuel López Obrador rinda su primer informe de gobierno será interesante conocer qué tan prioritario es para su administración atender este flagelo y, sobre todo, cuáles serian los cambios en el marco jurídico para abatir o disminuir de forma sustancial tal delito. Por lo pronto la realidad, esa terca realidad, nos revela que, en el día a día, para millones de mexicanos México hoy está muy lejos de ser un lugar donde se pueda vivir de manera “feliz, feliz, feliz”.

Escúchame los lunes y miércoles en “Un Espacio para Ti”, en punto de las 19 horas por la   560 de AM, Radio Chapultepec y todas sus plataformas.

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