Miguel Ángel López Farías

Lo advertimos y se está cumpliendo: votos a cambio de vacunas… la duda gira en torno a la eficacia de la misma, pues si se tratara de una dosis de ellas se comprueba eficacia sería distinto, pero no, resulta que la Sputnik y Cansino, provenientes de Rusia y China respectivamente, no traen la necesaria etiqueta de garantía, un detalle que la Cofepris se está pasando por alto, vamos, la tercera fase de experimentación no ha sido publicada por los laboratorios que la producen.

Pero la vacuna viene a México y sustituirá a la de la compañía MODERNA y PFIZER o la otra, la de ASTRAZENECA. Estás sí con el requisito de la publicación de los resultados de la fase tres. En distintas ocasiones, especialistas en epidemiología, han dicho en el espacio de radio URBE DE HIERRO de ABC Radio 760 de am, que el mayor riesgo es que por tratar de cubrir los boquetes creados por las malas decisiones de ese gobierno, se incurra en el peligro de caer en vacunas tipo similares, baratas, pero sin la garantía de que no afectarán a uno de los sectores que recibirán las primeras dosis, o sea a los adultos mayores.

Las vacunas rusas y chinas pueden ser efectivas, pero ese concepto del “pueden” no afirman que su eficacia sea del 90 y tantos por ciento del que se demuestra en las otras. Muchos abuelitos y abuelitas serán atendidos, la estrategia es totalmente necesaria y nunca está a discusión, pero los márgenes que quedan para la duda se amplifican cuando organismos como la FDA, el órgano encargado de darle el visto bueno a las vacunas ha decidido no otorgarle la aprobación a las jeringas rusas y chinas.

Y ojo, puede que detrás de toda esta historia se escondan enormes intereses de los gigantes farmacéuticos, los contratos son billonarios, el botón de guerra hará ricos a muchos políticos, así que detrás de las firmas de los contratos, de los acuerdos entre el gobierno ruso y chino, bien valdría la pena revisar quienes en México llevarán el festín de estos convenios y sobre todo, que se comprometa un organismo como la Cofepris a asegurar que la SPUTNIK V y la Cansino son realmente eficaces y no demeritan en la calidad cuando se las apliquen a nuestros abuelitos o padres, no vaya a ser que nuevamente al genio de Gatell le falle los pronósticos y profundicemos esta tragedia sanitaria.

Insisto: de ¿cuánto dinero estamos hablando en el contrato con Rusia y China? ¿Quién es el funcionario de este gobierno que realizará el millonario acuerdo? ¿Qué servidor público se hará de las nuevas “casas blancas” tal y como

ocurrió con Peña Nieto y sus amigos constructores.

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