Miguel Ángel López Farías
Nos dejamos llevar por la propaganda goebbeliana del trópico y ahora respiramos todos los días la dichosa consulta de un improbable juicio a ex presidentes, que hemos perdido el foco de un grave asunto: ¿por qué el mandatario actual no está haciendo su trabajo?
Vamos, si la “comezón” presidencial por encerrar en San Juan de Ulua a los que lo antecedieron es mucha y su espíritu republicano lo inspira a tomar una recia decisión, pues ya lo habría realizado, vamos, el señor es presidente de México y posee la fuerza necesaria para mover los aparatos de justicia y lanzarse por los corruptos de antes, cuenta con el Congreso y que yo recuerde, Andres Manuel juro ante la constitución; sin duda sería apoyado por un grueso de los ciudadanos, claro, si su intención fuese esa… pero resulta que no es así, y si leyéramos un poquito la historia encontraríamos que hasta Juárez se aferró determinantemente para fusilar a Maximiliano, Miramón y Reyes… no hubo consultas, ni tonterías de esas… el de Oaxaca ordenó y se cumplió, ¡tan, tan!
Lanzar la perogrullada de que el pueblo es sabio es una falsedad, rayando en una tontería, pues, y discúlpeme por no ser “políticamente correcto”, pero en esta nación llevamos muchos años arrastrando enormes boquetes de ignorancia y de franco desconocimiento de las cosas públicas, López Obrador arroja semillas demagógicas en un campo de ciudadanos que babeantes aceptan sus versiones, rehenes de la oscuridad mental, y ojo, no es insultar a sus fieles, es señalar que en este país, pesa y mucho, el que en un brazo importante del estado mexicano que es este gobierno y su partido no se asomen a casos como la descarada defensa que realizan evitando el desafuero de los diputados Mauricio Toledo, del PT y el de Morena Saul Huerta.
El “tomate”, por enriquecimiento ilícito y el otro por abusar sexualmente de jovencitos menores de edad. Pregunto: ¿Quieren que se extermine la impunidad y se castigue a políticos delincuentes? Entonces deberíamos escuchar al propio mandatario elevar su más enérgico reclamo por la función de “tapaderas” que realizan los suyos en la Cámara de Diputados… eso, señores y señoras, eso sería ver a un mandatario hacer su chamba… lo demás es una verdadera tomada de pelo.
















