• Concentrar todos los medicamentos en una “gran farmacia” para su distribución es complejo y difícil de llevar a cabo en la realidad. Además, sería muy costoso.
  • En todo proceso no se puede improvisar de un día para otro: Una planeación lleva tiempo, por eso es importante se tomen las medidas adecuadas, opinan empresarios de laboratorios farmacéuticos.

Guillermo Pimentel Balderas

Una de las frases mexicanas que más se usan para explicar que no es tan fácil hacer una cosa como se pregona es: “enchílame otra”. Si es en sentido figurativo… es algo así como: ¨Cuéntame otra¨. Y, si es algo que para ciertas personas puede parecer muy fácil de hacer, pero que en verdad resulta complicado o tardado, entonces se dice: ¨Ni que fuera enchílame otra¨. Es decir: “ni que fuera tan fácil¨.

Esto, en relación con la “ocurrencia” del presidente López Obrador al proponer a sus subalternos de salud (y ¿después pasarle la bolita a los lacayos legisladores?) la creación de una “Magna bodega de medicinas”. O sea, quiere crear un Banco de Reserva de Medicamentos en la CDMX (después ser distribuidos en el país) para combatir desabasto. Ojala y alguien le explique al presidente que su idea no es viable, cuando menos en lo que queda de su mandato. 

En el entendido de que en todo proceso que se tiene que seguir, en este caso un medicamento, no es que sea confuso pero sí es meticuloso, requiere de una planeación desde su fabricación hasta su distribución para el punto final que es su consumo.

Ante este contexto, Juan de Villafranca, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos (AMELAF), explicó en entrevista a este reportero que en el entendido de que en todo proceso que tiene que seguir un medicamento para su consumo, no es confuso pero si es meticuloso.

Con relación a lo que se ha considerado públicamente como “una ocurrencia” del presidente López Obrador de querer concentrar todos los fármacos, tanto nacionales como internacionales en una “Magna bodega”, opinó que siente que es algo muy complejo, algo inédito tener un gran centro, de concentrar  todos los medicamentos, de una gran farmacia.

“Se ve muy difícil; sin embargo, nosotros consideramos esperar para conocer más a detalle esta propuesta del presidente, como lo piensan instrumentar y en un momento dado estaremos pendientes; pero, definitivamente, es algo complejo y difícil de llevar a cabo en la realidad. Además de que sería muy costoso”.

Remarcó que la industria farmacéutica mexicana quiere ser siempre parte de la solución, en este caso, el desabasto y “estamos para apoyar”.

Insistió en que es un tema complicado y van a esperar para conocer más a fondo y en qué consiste esa propuesta que ya no se ha comentado mucho. “Por lo pronto, ahorita seguimos trabajando y tenemos mucho que hacer”, dijo.

Apuntó que cuando hablamos de planificación , el ciclo para que haya abasto de medicamentos, por ejemplo en el mercado público, primero se tiene que identificar cuáles son los consumos promedio por cada una de las clínicas (de medicina familiar y hospitales) y, una vez que se identifica el consumo promedio, se tiene una idea de lo que hay que comprar. Después, agregó, viene la compra consolidada y, si se hace con tiempo, para reducir la compra directa de emergencia, entonces puede planearse la fabricación y luego, una parte importante, la distribución.

Juan de Villafranca indicó que el punto de partida es que la autoridad, llamase IMSS, ISSSTE y Secretaria de Salud, sepan cuáles son las necesidades, pues al conocerlas, se puede planear y, después que esté ese medicamento en el centro de salud, se debe monitorear cuales empiezan a faltar para no caer en un tema de desabasto.

“Se tiene que considerar en la parte de la planeación las temporadas de verano cuando hace más calor con enfermedades gastrointestinales y, en época de invierno, con los fríos se incrementan las enfermedades pulmonares, gripales, etc. Entonces, cuando hay una planeación se facilita que llegue el medicamento a tiempo  y que se compre a buen precio”.

Subrayó que en todo proceso no se puede improvisar de un día para otro. ”Es una planeación que lleva tiempo, por eso es importante que se tomen las medidas adecuadas”.

Preguntó ¿qué pasaría a finales de 2024 y en 2025 si no se toman medidas con tiempo? a lo que consideró que no hay que esperar al próximo gobierno porque, “si no hay medicamentos, de un día para otro no se puede poner mágicamente en todos los lugares… es un trabajo que debe empezar a hacerse desde marzo de 2024 y planear cuales serán las demandas de cada centro, definir bien los procesos de licitación y tener muy bien armado el esquema de distribución y de esta manera se puede tener un ciclo para cubrir la demanda y la necesidad”.

Insistió que la parte de planeación juega un papel fundamental para el abasto de medicamentos… porque la próxima administración del gobierno, llegue quien llegue, deberá tomar medidas anticipadas para que en 2025 no vaya a ver un desabasto. Un medicamento se lleva de tres a 4 meses en su fabricación y empieza a correr su caducidad cuando se entrega (son 2 años de caducidad).

“Nadie fabrica medicamentos para tenerlos en una bodega y ver si se ofrece o se requiere. Siempre se fabrica cuando ya hay una orden de compra, un pedido, cuando hay un programa, por eso, combatir el desabasto con planeación, porque hay certeza para comprar materia prima; es muy importante poder prepararse para que funcione la cadena de suministro para que llegue a su destino final adecuadamente”, afirmó.

Juan de Villafranca fue entrevistado al concluir la conferencia de prensa en el marco de la inauguración del 13 Congreso Nacional Farmacéutico a cargo de Juvenal Becerra Orozco, presidente de la Unión Nacional de Empresarios de Farmacias (UNEFARM), quien dio a conocer como se han incrementado en el país los robos, desabastos y comercio “pirata” de medicinas en redes sociales y tianguis. Dijo que productos irregulares superaron los 32 mil millones de pesos.

Cabe señalar que el gran ausente a este evento fue Fadlala Akabani, secretario de Desarrollo Económico del Gobierno capitalino.