Fragon 

LAS DELEGACIONES Federales en Hidalgo carecen de difusión. Poco se sabe del trabajo que realizan. Tal es el caso de Italia Almeida Paredes, directora de la Oficina de la Defensa del Consumidor (Odeco) de Pachuca y su zona metropolitana. 

La representante federal, ex candidata de la Coalición Juntos Haremos Historia a la Presidencia Municipal de Celaya, carece de presencia en la región hidalguense. Gente muy cercana a la dependiente de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) mencionan que le fascina viajar a su natal Guanajuato. 

Almeida Paredes, de profesión docente, brilla por su ausencia en redes sociales. Similar problema al del bravucón de Abraham Mendoza Zenteno, el “super delegado” en Hidalgo. 

Ejemplifico la cuenta de la política. En Twitter, aparece como @ailati23 Fue creada en el 2010. Apenas tiene 151 seguidores. La última publicación fue el 8 de febrero del 2020.  Y vaya que invertir en redes sociales no es oneroso y más cuando se trata de un trabajo que contempla 4 Estados: Hidalgo, Puebla, Tlaxcala y San Luis Potosí. 

Sí. Increíble pero cierto. La flamante delegada de la Oficina de la Defensa del Consumidor ha descuidado la parte elemental de una dependencia federal: la comunicación.  

Por cierto, hace unas semanas se generó polémica en las redes sociales tocante al tema de la revisión de mercancías y los tickets de compra a los clientes al salir de los establecimientos en distintas cadenas de supermercados. 

La abusiva práctica se ha tornado común en los últimos años ante la complacencia insoslayable de las autoridades. A pesar de que esta medida es una respuesta de las tiendas ante los constantes robos, finalmente es totalmente ilegal. 

Aquí el amparo es muy tangible. De acuerdo con los artículos 9o. y 10 de la Ley Federal de Protección Consumidor (LFPC), los proveedores de bienes o servicios tienen prohibido llevar acciones que atenten contra la libertad, seguridad o integridad personales de los consumidores bajo el pretexto de registro o averiguación, sin importar si dichas acciones son realizadas por el propio proveedor, sus colaboradores, subordinados, vigilantes, guardias o personal auxiliar que les presten sus servicios. 

Sin embargo, la Profeco y sus múltiples delegaciones en territorio mexicano son débiles en este contexto. Es vergonzoso que algunas tiendas departamentales revisen los carritos llenos de mercancía sin importar el tráfico de personas que no respetan la sana distancia. 

Al menos en Hidalgo esta vieja práctica prevalece. Y nada hace al respecto la docente Italia Almeida Paredes. Y retomando el prólogo de la columna, este enclenque trabajo se refleja en el resto de las Delegaciones en Hidalgo. 

Por ejemplo, de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Seguro Social, Segob, Comunicaciones y Transportes, entre otras, poco o nada se sabe. 

Es indiscutible el ínfimo oficio del jefe en turno, Abraham Mendoza Zenteno, ya que evidencia la falta de coordinación para difundir la labor de cada representación federal. Al tiempo…