Víctor Hugo Islas Suárez
En verdad aún lo recuerdo, tenía yo seis años de edad, cuando un día al llegar de la primaria y después de haber comido, sin hacer la tarea me senté frente al televisor, se había anunciado una semana antes el inicio de una “caricatura”, así que me aliste a ver la novedad, (en aquellos años aún no teníamos internet ni tv de paga) “Las aventuras de Tom Sawyer” esa semana completa quede enganchado, hacia todo lo que se me pedía con tal de estar puntual sentado frente a la tv para disfrutar del programa, pocos capítulos bastaron para que yo quisiera ser como Tom, quería una amigo como Huckleberry, quería acampar, viajar por ríos en balsas, quería estar dentro de una cueva, quería vivir esas aventuras, mi madre lo noto, (tal vez ahora sea cuando se entere porque) y ella hizo todo lo posible por adentrarme a esa vida (aún lo aplaude, bendita sea)
Para mí eso es una verdadero “influencer” alguien que, con sus obras, sus acciones, sus pensamientos te influyen a cambiar la vida, no sé si Mark Twain lo sepa, pero estoy seguro que él ha influenciado a miles de personas, y 147 años después de que el escribiera las aventuras de Tom, deseo que siga influenciando a miles de personas más.
Samuel Langhorne Clemens nació el 30 de noviembre de 1835 en Florida Missouri, Hacia allí fueron sus padres, John Marshall Clemens y Jane Lampton, para estar cerca del ‘tío John’, un próspero comerciante dueño de una granja y unos veinte esclavos negros, su padre se dedicó a la tierra, actividad muy lucrativa en un país en plena efervescencia expansionista, siendo un niño de cuatro años, su familia se trasladó a Hannibal (Missouri), en el Mississippi, pueblo ribereño que le sirvió de inspiración para el Tom Sawyer y Huckleberry Finn, sus grandes creaciones, a los doce años quedó huérfano de padre, dejó los estudios y se empleó como aprendiz de tipógrafo.
En 1851 publicó notas en el periódico de su hermano, el Hannibal Journal. Más tarde trabajó en otras imprentas de Keokuk, Iowa, Nueva York, Filadelfia y otras, fue piloto de un barco de vapor por el río Mississippi, en 1861, se alistó en una compañía irregular de voluntarios de caballería del ejército Confederado.
Con su hermano se trasladó a Nevada, donde probaron fortuna en las minas de plata, fue periodista en el Territorial Enterprise de Virginia City (Nevada) y, en 1863, empezó a firmar sus artículos con el seudónimo Mark Twain, una expresión utilizada en el río Mississippi que significa dos brazas de profundidad (el calado mínimo necesario para la buena navegación).
Tenía veintiocho años, cuando se entregó de lleno a la pluma. Mark Twain fue el pseudónimo erigido a modo de barrera entre una vida intensa antes y después.
Viajó a San Francisco, en 1864, donde conoció a los escritores Artemus Ward y Bret Harte, un año después, escribió la historia que escuchó en las minas de oro de California «La célebre rana saltarina del condado de las Calaveras» y logró una enorme fama en todo el país. En 1867, viajó por Europa y Tierra Santa. Narró estos viajes en Los inocentes en el extranjero (1869).
Escribió más de 100 libros, recibió el doctorado Honoris Causa por la Universidad de Oxford (Inglaterra), en 1907, y dejo este mundo el 21 de abril de 1910, Twain nació durante una de las apariciones del cometa Halley, y predijo que también «se iría con él»; murió el día después de que el cometa apareciera de nuevo.







