Jesús Corona Osornio
En su primera participación en lo internacional, la señora Sheinbaum, si bien no destacó por sus propuestas, lo cierto es que la prepotencia quedo para los mexicanos.
Sin dudas sus aportes quedaron muy insignificantes, llevar a la palestra el tema del programa más acusado de corrupción y fracaso.
Claudia Sheinbaum Pardo, si bien no hizo quedar mal a nuestro país, tampoco lo colocó en las grandes ligas, su discurso no fue malo.
La presidente Sheinbaum, no lució tal como lo esperaría uno de la “científica” tan insuflada en el país.
La presidente, allá en Brasil, lució un rictus duro, un gesto más bien dramático, por momentos obligada sonreís, pero se le veía empequeñecida.
Cuando presentó el programa Sembrando Vida, lo hizo sin convicción, para los que estaban allá mexicanos o no, la observaban como si ella presentará su examen de graduación.
La expectativa por saber de que está hecha la mandataria mexicana, más allá de la ritualistíca ideológica, resultó muy baja, una presidenta sin mucha fuerza.
El programa se infiere, desde luego, como una ocurrencia de su antecesor, quien trató de llevarlo a los países de la región, y que fue un rotundo fracaso.
Resulta confuso para propios y extraños que el programa más antiambientalista, sea llevado a un foro internacional de gobernantes y directores de bancos centrales, en el que se discuten políticas acerca de la estabilidad financiera internacional.
La instancia mas importante del foro es la Cumbre de Jefes de Estado, denominada la Cumbre de Líderes, en la que la presidente mexicana propuso que el 1% del presupuesto mundial en gasto militar, en reforestación, una propuesta lejana a la realidad concreta.
La idea no es nueva, la reforestación por sí misma no libera de males en lo inmediato al planeta, fue un error, en eso que le han hecho creer que la señora es ambientalista.
Nuevamente sus corifeos la presentan acá en México, como una heroína, la Presidenta y Científica, Ecologista está ya en las grandes ligas.
Sinceramente no, tal vez en un foro de cuates entre países bananeros, la señora pudiera destacar cual si fuere la líder que el mundo espera.
Muchos creerán que lo que afirma la columna es visceral, reprobable, lo cierto es que la señora no destacó como una líder de calidad mundial.
Fue una presentación y nada más, fue más comentado el beso en la mano de Macron, presidente francés, que lo que dijo.
México presenta muchos problemas, desabasto de agua, tierras infértiles, compra de alimentos como el maíz, el trigo y arroz, la cercanía no solo física con los EEUU, sino comercial, es esencial.
La inseguridad es una tarea que no permite más espera, es urgente reducir los índices de violencia, cambiar las cifras reales de muertes por asesinatos, por la violencia criminal, es un grave error.
Sí bien la participación de la señora Sheinbaum en el foro G20, no fue un ridículo, ni un fracaso fue insulsa.
Sheinbaum no modifica su rictus de tensión, parece más como si estuviere enfadada, preocupada, su soberbia brillo por su ausencia allá en Brasil.
En otros temas:
En algún momento nuestro gobierno decidió de última hora posponer las negociaciones para su ingreso a los BRICS, quizás esperaban el resultado final de las elecciones norteamericanas. Hasta la próxima.













