Aleinad Mina
Teresa Margolles es una de las artistas mexicanas con mayor relevancia a nivel internacional. Estudió Comunicación y Medicina forense en la UNAM. Desde sus inicios a principios de los años noventa como parte del colectivo de Servicio Médico Forense (SEMEFO), un grupo de performance centrado en la necrofilia, Magallones se interesó por los cuerpos violentados que emergen principalmente en el norte de México, así como de las consecuencias que se generan alrededor de ellos y los entramados sociales, minados por la violencia.
Según la visión de Teresa Margolles las morgues reflejan acertadamente a la sociedad, particularmente las de su país natal en donde las muertes causadas por crímenes relacionados con las drogas, la pobreza, las crisis políticas y la inepta respuesta del gobierno, han devastado comunidades enteras. Margolles ha desarrollado un lenguaje que le da una voz a los olvidados del sistema, a todas las víctimas de los “daños colaterales” del conflicto.
Si bien, sus obras parten de los cadáveres y la muerte, Margolles no hace de ellos objetos estéticos, sino que los toma como sujetos políticos con una historia que también se expresa en el cuerpo colectivo en la forma de poblaciones marginadas.
Uno de sus proyectos clave es ¿De qué otra cosa podríamos hablar? (2009), que presentó en el Pabellón de México en la %3 Bienal de Venecia. Su trabajo ha sido objeto de múltiples exposiciones individuales, entre las que destacan Estorbo (MAM Bogotá, 2019), Ya basta hijos de puta (PAC Pavillon of Contemporary Art, Milán 2018), entre otras.
Debido al tema tan explicito en sus obras Teresa Margolles ha sido objeto de críticas y punto de partida de muchas controversias; ya que el tema particular de la violencia que se vive en México es causa de mucha indignación, sin embargo, algunas personas como la crítica Avelina Lésper califico su obra de “exhibicionismo patológico”.
Independientemente de las opiniones encontradas una cosa es segura Teresa Margolles es reconocida en el panorama del arte contemporáneo internacional desde los años noventa, y especialmente a mediados del año 2000 por la investigación sobre la huella que deja la violencia y la muerte en las familias, comunidades y ciudades. Su obra describe cómo la muerte forma parte en ese preciso momento de la vida cotidiana de los mexicanos.
«Fue dentro de la morgue donde el cuerpo se convierte en un cuerpo social», explica Margallones.
















