Luis Mena Pantoja
En el marco de la Feria Nacional del Libro Zacatecas 2021, el Fondo de Cultura Económica presentó la novela La última lectora (2020) de la escritora argentina Raquel Robles.
«Yo leí mucho desde que aprendí a leer, y fui una lectora muy voraz, pero sin ningún rumbo, o sólo con el rumbo de escuchar historias, de que las historias me capturaran, de viajar con historias. Leía libros como quien mira la tele, a veces prendes la tele para ver cualquier huevada y desconectarte. Fui lectora de best sellers, elegía los libros en las librerías por el tamaño, y leía las primeras páginas ahí parada en la librería, sin pensar en el autor o autora, con cero prejuicios, pero con este objetivo. Y yo quería escribir así, que yo pudiera acompañar en esa forma de leer, y creo que mi libro que más podría ser así es La dieta de las malas noticias», explicó la autora con relación a sus inicios como lectora y después como escritora.
Raquel Robles reveló que posteriormente cambió su forma de leer y de escribir. «Ya no pude leer de esa manera y empecé a leer para entender, para aprender a escribir, esas lecturas con objetivo, lecturas de trabajo, donde la escritura es como un laboratorio donde ensayas cosas que vas aprendiendo. Y en este libro ensayé muchas cosas, y aunque es el libro más cortito que he escrito, es uno de los proyectos más ambiciosos, en relación a todas las cosas que quise ensayar en este libro», aseguró.
Reconoció que el nombre del libro es un homenaje a El último lector, de Ricardo Piglia, y que en éste muestra a una mujer que lee en forma enferma, por lo que sus propios pensamientos se mezclan con los de todos los autores que lee, -como León Tolstói o Franz Kafka, entre otros-, sin establecer una barrera rígida y con las complejidades que este estilo implica. «La imagen de la lectora es la imagen que yo tengo de mí misma, leyendo toda la noche una novela negra».
La autora recordó que este libro fue escrito durante el encierro de la cuarentena por la pandemia del Covid-19, y que su protagonista está también encerrada y lee en forma enferma, con un plan de lectura, anotaciones y citas pegadas en las paredes.
«Lo que develó este momento es que adentro de los encierros no hay quietud; hay una necesidad brutal de seguir produciendo, cada quien con sus cosas; hay una desesperación humana por producir y conectarse con un espejo, porque la producción no es otra cosa que un espejo donde te miras y ves algo que sos vos y a la vez no sos vos», reflexionó.
«La última lectora, de Raquel Robles, es una historia de muchas historias, todas protagonizadas por la desazón, una mujer y un atisbo de esperanza. No es una narrativa simplista, se necesita mucho compromiso para respirar entre las líneas y mantener los ojos muy abiertos, porque una vez que se comienza a leer esta novela no se puede detener, aunque duela el pecho del esfuerzo y la angustia», comentó Karen Salazar durante la presentación editorial del libro.
En este sentido, destacó que este relato tiene momentos de luz y de obscuridad, con imágenes poderosas del dolor, la desesperación y la cotidianidad de ‘la mujer’, quien la protagonista de esta historia y no llega a revelar su nombre.
«Raquel Robles nos presenta la prueba de que somos las historias que contamos de nosotros, pero también somos las interpretaciones que encontramos de los demás en nuestras palabras, y en este caso, como buena investigadora de su vida, ‘la mujer’ busca algo que le confiera las explicaciones que no tiene», afirmó. Raquel Robles es una escritora, periodista y docente argentina, nacida en Santa Fe en 1971. Entre sus obras más reconocidas están las novelas Perder, Pequeños combatientes, La dieta de las malas noticas, Papa ha muerto y Hasta que mueras.













