Luis Mena Pantoja 

La huelga que vivimos, de Francisco Pérez Arce, es una novela histórica ubicada en 1975 y basada en la lucha sindical de los trabajadores de la fábrica automotriz Spicer, que ocurrió dentro del período conocido como la insurgencia obrera o la insurgencia sindical -acontecido entre 1970 y 1975-, durante el cual se dieron cientos de huelgas por todo México en industrias de los diversos sectores productivos.  

“Es una novela realista inspirada en hechos reales, pero contada de una manera libre, con mucha ficción. Está narrada por tres personajes, que son personajes inventados, pero que pueden identificarse con quienes realmente participaron en esa y en muchas huelgas de la época”, explicó el autor.  

Precisó que las huelgas ocurridas en México a principios de los setentas tenían como característica el estar conectadas entre sí, por lo que no pueden verse como movilizaciones aisladas, ya que contaban con una coordinación y comunicación, además de demandas comunes, relacionados con el salario, las prestaciones y las condiciones laborales, así como la independencia y democracia sindical. 

“Todas esas huelgas, que estaban en un principio relacionadas con demandas de tipo económico, empiezan a compartir muy rápido una demanda común, que es el sindicato independiente. Se necesita un sindicato independiente o democratizar un sindicato para que en efecto el sindicato sea capaz de luchar por sus intereses”, indicó Pérez Arce.  

Esta novela está basada particularmente en una huelga que fue emblemática, la de la fábrica automotriz Spicer, que contaba con más de mil trabajadores; y a partir de su historia, cuenta un relato ficticio, con elementos retomados de otras huelgas y luchas del movimiento obrero y el movimiento estudiantil de 1968, ya que muchos estudiantes que participaron en éste posteriormente entraron como obreros o se sumaron a las luchas laborales como activistas o asesores.  

Durante la presentación, el autor detalló que esta novela está relatada por tres personajes, con puntos de vista distintos: una joven estudiante de antropología, un activista recién egresado de la universidad, que es un asesor de la huelga, y un policía que vigila la huelga, que duró 120 días.  

Francisco Pérez Arce Ibarra nació en Tepic, Nayarit, el 27 de octubre de 1948. Es licenciado y maestro en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México, y fue director de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia, además e investigador y coordinador del seminario México Contemporáneo de este instituto. Es autor de múltiples crónicas sociales y novelas, entre las que destacan A muchas voces, 1994: El año que nos persigue, La blanca y El día de la virgen.  

En sus intervenciones, Erasto Ensástiga Santiago -quien fungió como moderador en la presentación del libro- recordó que durante tres años participó en la huelga de los trabajadores de la refresquera Pascual, que posteriormente dio origen a la Cooperativa Pascual, así como la reciente aprobación de una reforma legal para regular el outsourcing, o subcontratación, que es una demanda histórica del sindicalismo.  

“En la actualidad, el movimiento sindical independiente que existe sigue siendo simbólico. El dato más impresionante es que la mayoría de los trabajadores en México son informales. Ya no ofrecen sus servicios a una empresa, y entonces ya no hay esa relación obrera-patronal”, expresó en charla virtual.  “Hace muchos años decíamos que si no había democracia sindical no iba a haber democracia política. Hoy parece que estamos al revés: vamos en la construcción de una democracia política y esperamos que esa democracia política permita transformar otros sectores, y tener democracia sindical, pero es un asunto de los trabajadores, no puede ser desde arriba, no puede ser el gobierno. Tienen que ser los trabajadores quienes democraticen sus organizaciones y eleven sus demandas”, afirmó el ex legislador y ex jefe delegacional.

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