David Eduardo Hidalgo Ramírez 

Algunos vegetales como los garbanzos, la soya, las alubias, el trigo y los pistachos, así como los productos lácteos y el huevo, son portadores de la inmensa mayoría de aminoácidos esenciales; compuestos orgánicos básicos que se combinan para formar las proteínas que contribuyen al desarrollo y reparación de nuestros tejidos corporales, así como a mantener el equilibrio de los ácidos y bases en los organismos.  

Aunque se han identificado cerca de cien mil tipos de proteínas y 250 aminoácidos, también se sabe que las proteínas se componen de la combinación de 20 aminoácidos, de los cuales 9 son esenciales por no poder ser sintetizados por nuestro cuerpo, por lo cual necesitamos ingerirlos de manera constante. 

Una dieta balanceada debe de incluir alimentos ricos en macronutrientes, que son los que nos aportan la energía que requerimos para estar activos, es decir, los hidratos de carbono, lípidos, grasas y proteínas; de igual manera debemos de contemplar porciones que nos proporcionen los micronutrientes, que son las vitaminas y los minerales. 

La función que realizan los aminoácidos en nuestro cuerpo marca nuestro ritmo de vida. Como parte de estas funciones está la de unirse a cadenas con las que se forman las proteínas que nos ayudarán a descomponer los alimentos que consumimos para contribuir en el desarrollo y/o reparación de nuestros músculos. También intervienen en otros procesos que permiten la expansión de los vasos sanguíneos y en la producción de la energía que requerimos para estar funcionalmente activos. 

No existe actividad en nuestro organismo en la que no participen los aminoácidos. Cuando enfrentamos alguna situación de estrés o fatiga prolongada, algunos de los aminoácidos no esenciales se convierten en básicos, por lo que también podemos contemplar en nuestra dieta el consumo de alfalfa, manzana, uva, papas y verduras de hojas verdes, que es donde se encuentran. 

Los aminoácidos ayudan en el tratamiento de cuadros leves de depresión, ya que actúan como neuroprotectores y se ha demostrado que las dietas bajas en proteínas aumentan el riesgo de tener una deficiente función cerebral. Considerando que los aminoácidos son el componente principal de las proteínas, actualmente se están realizando estudios que permitan demostrar que la suplementación de aminoácidos esenciales reduce el riesgo de padecer enfermedades como el alzhéimer; no obstante, es recomendable incluir en nuestra dieta diaria la ingesta de 150 miligramos de cada uno de los 20 aminoácidos por cada kilogramo de nuestro peso. 

Es fundamental tener presente que el ritmo de vida al que estamos sometidos exige de tener una dieta equilibrada que incluya alimentos que nos proporcionen la cantidad y calidad de proteínas y aminoácidos necesarios para tener una longevidad sana. En una dieta normal para obtener la cantidad recomendada de aminoácidos esenciales, se contempla un vaso de leche al día, lo que es el equivalente a 150 gramos de yogur o queso. Los huevos también nos aportan una cantidad suficiente de aminoácidos esenciales. Otro tipo de productos que no deben de faltar en nuestra dieta diaria es 150 gramos de legumbres y de 6 a 10 frutos secos como las nueces, almendras y cacahuates.