El Covid-19 y el ictus hemorrágico son una combinación mortal, que aumenta el riesgo de muerte hasta 2.4 veces entre los pacientes que presentan este binomio en comparación con los que sólo sufrieron ictus hemorrágicos, según un estudio nacional dirigido por científicos de la University of Utah Health, en Estados Unidos.

Los pacientes que sobrevivieron a la infección por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 tuvieron estancias hospitalarias más largas, más complicaciones médicas y resultados menos favorables que los que no tenían ambas afecciones.

Las minorías raciales y étnicas y las personas con obesidad o diabetes se encontraban entre los más vulnerables, según publican los investigadores en la revista PLOS ONE.

«Este es uno de los primeros estudios que documentan que, en los pacientes con ictus hemorrágico que tienen Covid-19 comórbido, existe un riesgo significativamente elevado de muerte en el hospital –dice el doctor Adam de Havenon, autor principal del estudio y profesor asistente de neurología en la U of U Health–. Este hallazgo justifica un estudio adicional y un tratamiento potencialmente más agresivo de cualquiera de las dos condiciones».

Estudios recientes sugieren que la Covid-19 aumenta el riesgo de accidentes cerebrovasculares isquémicos, el tipo más común de ictus, que se producen por la obstrucción de una arteria que suministra sangre al cerebro. Sin embargo, se sabe poco sobre la asociación entre Covid-19 y los accidentes cerebrovasculares hemorrágicos.