Bernardo López 

Como habíamos adelantado, el interferón es una proteína que producen las células de los organismos (humanos y animales) para defenderse de las infecciones virales y se desencadena mucho antes a la respuesta con anticuerpos. 

En los humanos la inmunidad se divide en dos: la no-específica y la específica; la primera se refiere a mecanismos que no se especializan en atacar algún microorganismo, sino que tiene características germicidas para el amplio espectro de microbios y se manifiesta en el sudor, el cebo, las lágrimas, la saliva, las mucosidades nasales e intestinales, además de los cambios que se pueden presentar en la temperatura (fiebre), el PH o la oxidación. 

Esta biblioteca de fenómenos bioquímicos y físicos es la primera barrera de defensa que existe en los humanos en contra de los microbios: ha evolucionado millones de años, tras una intensa batalla por la supervivencia entre los organismos unicelulares, pluricelulares y multicelulares, donde siempre ha habido bajas y muertes, sin embargo, de ese constante intercambio de invasiones entre los organismos es que surge la adaptación del sistema inmune. 

Es una gran mentira decir que los humanos no tienen la capacidad de defenderse contra los virus, pues como hemos dicho el interferón (ubicada en la inmunidad no-específica) es una proteína (dividida en varios tipos) que impide la replicación de los virus en organismos infectados. 

El interferón comienza a producirse inmediatamente en la célula que fue invadida por el virus y a medida que la proteína se propaga hacia las células vecinas, estas a su vez comienzan con la producción, de tal forma que el virus se ve impedido de realizar copias de su información genética e invadir otras células. 

Debemos resaltar que aún no se ha iniciado algún proceso de respuesta inmune específica con anticuerpos (en donde también se pueden involucrar a las vacunas que se producen con microorganismos atenuados o muertos, excluyendo los perversos experimentos de ARN mensajero que se inoculan actualmente). 

El interferón se produce de manera natural en los humanos. Es posible que este proceso sea afectado en personas con problemas metabólicos, pues se impide el buen funcionamiento celular, sin embargo, en los individuos sanos y con buena alimentación este mecanismo de defensa debe ser suficiente para cualquier virus. Esta proteína deja sin sustento los argumentos para aplicar las medidas tiránicas que se han impuesto en nombre de la emergencia sanitaria, pues para erradicar “la pandemia” no se requieren distanciamientos sociales, cubrebocas o inoculaciones experimentales; el lavado de manos con jabón es más que suficiente.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here