Bernardo López 

Si le llegan mensajes vía WhatsApp de un conocido solicitándole dinero, es renuente a hablar por voz y no le contesta, tenga mucho cuidado, porque podría ser víctima de una extorsión. Los delincuentes usan la madrugada para realizar los fraudes. 

El suceso comienza cuando reviso mi teléfono en la mañana y veo muchas llamadas desde el número de mi conocido, lo que me causó extrañeza. Continué con la revisión hasta que vi un mensaje SMS de la misma persona, alertándome sobre lo que había sucedido: la solicitud del dinero. 

Continué con la revisión hasta ver el WhatsApp, al cual no pude ingresar y a cambio me mandó un aviso de que alguien estaba intentando activar una cuenta “Business”, por lo que me solicitaba el código de activación. 

Los códigos de activación se reflejaron en mi teléfono, pero la misma aplicación me requirió el PIN de seguridad, para la verificación en dos pasos, lo que ya no pude realizar porque no llegaba la información ni a mi celular ni a mi correo, por lo tanto, ya no pude asociar mi cuenta de WhatsApp con mi celular. 

Comencé a platicar con mi conocido sobre el hecho y me relató que durante la madrugada le enviaron mensajes desde esta aplicación con mi número telefónico, en donde le solicitaban un préstamo de diez mil pesos, debido a que -argumentaron los delincuentes- la banca en línea no funcionaba y tenían que hacer el pago de una deuda. 

Mi conocido se dio cuenta del asunto, por eso fue que hizo llamadas insistentes a mi número de teléfono, sin recibir respuesta, porque yo me encontraba dormido y no contestaba las llamadas. Preguntó mediante el chat por qué no respondía. Le contestaron que la señal era muy débil. 

Lo que me queda claro es que no es un hackeo del teléfono, porque no toman el control del dispositivo, sino que mediante un vacío de seguridad en la aplicación de WhatsApp es que se apoderan de tus salas de conversaciones. El teléfono funciona correctamente con las demás aplicaciones, no están vulneradas. Pude continuar en comunicación con mis conocidos mediante Telegram, en donde también alerté sobre los problemas de WhatsApp. 

Desde hace mucho tiempo que se realizan todo tipo de extorsiones por vía telefónica y ahora por vía redes sociales, pero existe un común denominador, las bases de datos de los números telefónicos. Las extorsiones no serían posibles de realizar sin el acceso a estas, porque los delincuentes no podrían digitar de forma aleatoria. 

Los defraudadores se aprovecharon del vacío de seguridad que tiene esta aplicación de mensajería, en la contratación de sus servicios extras. Se supone que con su verificación de dos pasos se resuelve el problema, sin embargo, la empresa responsable no alerta a las personas sobre estas amenazas de fraude y no hace esfuerzos por proteger los datos personales de los usuarios, como si lo hace Telegram, en donde puedes esconder toda la información personal.