Rafael Lulet 

Treinta y seis asesinatos de candidatos a diferentes cargos en las pasadas elecciones, la inseguridad y violencia han manchado el sufragio en el 2021, 31 competían para puestos municipales, de estos, 23 iban por alcaldías, 7 regidurías y 1 por una sindicatura, la mayoría eran opositores a los aún gobernantes de quienes pretendían contender, de los restantes hablamos que eran 4 diputaciones locales y uno federal, siendo en general un 75 por ciento de políticos contrarios a administraciones actuales. 

Ninguno concentrados en un solo estado, todos distribuidos en el país, entidades como Sonora, Sinaloa, Chihuahua, Baja California Norte, Jalisco, Zacatecas, Michoacán, Guerrero, Nuevo León, Tamaulipas, Puebla, Querétaro, Hidalgo, Oaxaca, Chiapas, Quintana Roo, Morelos, Estado de México y Veracruz, en este último ocurrido en la alcaldía Cazones de Herrera el pasado sábado donde un comando entró a la casa de René Tovar y lo acribilló. 

Movimiento Ciudadano ha sido de los más golpeados en estos asesinatos de sus candidatos, pero las muertes también han ocurrido en los demás partidos: PRI, PAN, Nueva Alianza, Morena, PRD e inclusive un aspirante independiente se suma a la lamentable lista; el crimen organizado ha sido el principal actor de muerte, pero también se habla de otros casos donde opositores podrían encontrarse dentro de esas sospechas, sin embargo, eso no quita del renglón de la sangrienta elección del 2021.  

Mientras la violencia y el crimen organizado esta inmiscuido para controlar las elecciones, el Gobierno Federal a través de su titular de Gobernación Olga Cordero en conferencia de prensa indicó que algunos no dieron parte a las autoridades del riesgo que cual corrían con el fin de darles protección, pero pese a eso, la polarización del presidente durante su mandato ha contribuido también a las agresiones políticas en la República Mexicana contradiciendo su declaración de tener un país en calma y en paz para afrontar un proceso electoral.  

Se suman a los asesinatos, dos secuestros ocurridos en Sinaloa por motivos políticos, sin olvidar mencionar a la candidata Zudikey Rodríguez de la coalición “Va por el Estado de México”, en el municipio de Valle de Bravo, esto habla de la terrible situación del país en temas de elecciones, con un gobierno sumiso ante el crimen organizado sin hacer nada para controlar la situación, pese a lo dicho por Olga Cordero quien no fue más allá para controlar la situación y proteger a las víctimas, es claro, a la administración federal se le ha salido de las manos el tema de seguridad. 

El asunto no queda ahí, tenemos 3 años para la contienda electoral del 2024, siendo esa, presidencial, con un gobierno permisivo y sin querer afrontar la situación, dando discursos evasivos, así como contradictorios de la cruda realidad que millones de mexicanos padecemos, y donde esto puede escalar aún más en los siguientes procesos, dejando crecer la intervención de los cárteles en la vida política de nuestro país.  

La democracia en México se encuentra sufriendo tanto por la intervención del presidente, así como de células del crimen organizado, tenemos una dura batalla para el 2024, para mantener la raya que no trascienda esta violencia política cada vez más presente en cada proceso electoral, las chicanadas y golpes bajos siempre han existido, pero llegar a las muertes de aspirantes y candidatos es un extremo muy peligroso el cual puede salirse de control, la obligación del Gobierno Federal es trabajar en los años venideros para disminuirlo, no le queda más a López que bajarle a sus discursos de polarización o pasar a la historia como el gran incitador de la violencia en nuestro país al estilo Donald Trump. 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here