La vicepresidenta de EE.UU. y candidata demócrata a la Casa Blanca, Kamala Harris, hizo este martes una aparición sorpresa en la sede del Partido Demócrata en Washington, donde llamó por teléfono a votantes para animarles a acudir a las urnas antes del cierre de los centros de votación.

Su visita no estaba en la agenda oficial que la Casa Blanca difundió por la mañana. A pesar de ello, la vicepresidenta decidió unirse a un equipo de voluntarios de la campaña en las horas finales de la jornada electoral para contactar directamente con votantes.

Al entrar en la sala del Comité Nacional Demócrata (DNC, por sus siglas en inglés), donde se encontraban los voluntarios, Harris expresó su agradecimiento: “Esto es lo mejor de lo mejor, muchísimas gracias a todos”, afirmó.

La vicepresidenta llevaba también una caja de Doritos para los voluntarios. Tras saludarlos, se acercó a un teléfono y habló con el votante que estaba al otro lado: “¿Ya has votado? ¿Sí? ¡Gracias!”, dijo mientras la sala irrumpió en aplausos.

En ese momento, uno de los presidentes gritó “¡presidenta!”, lo que provocó otra ronda de vítores.