Artículo / El regreso del presidencialismo

0
49

Rafael Lulet  / sígueme en @rafael.lulet

 Las mañaneras continúan todos los días sin dar solución a todas las exigencias de la población mientras siguen los capotazos del presidente López Obrador, la inseguridad va en aumento, la delincuencia se ha apoderado a cada momento del país, pero eso sí, el ejecutivo con sus otros “datos”, sigue diciendo que todo va bien, cuando la realidad refleja otra cosa, se puede palpar, ver, sentir, y no es como lo declaran en Palacio Nacional, el estigma del “Chapito”, los perseguirán en todo el sexenio.

Viene elecciones del nuevo Ombudsman en la Comisión de Derechos Humanos, una institución que, a nivel federal y local, han manifestado su postura en contra de la administración del Presidente actual, por todas las violaciones incurridas, siendo al final de cuentas un contrapeso a favor de la población, contra abusos del Estado, y sería una verdadera lástima la intervención del Gobierno para imponer una persona al frente de una institución tan importante para los mexicanos.

Los poderes nacieron como contrapesos, así lo manifestaron los grandes pensadores liberales, la soberanía existe como forma de control entre el Estado y el pueblo, pero cuando una persona determina querer tener el poderío de ese equilibrio, intentará acaparar todo de cualquier forma para ser el único principado de una nación.

En la actualidad cuando eso sucede la ciudadanía llega a un punto de querer revelarse porque después de eso los abusos se presentan, el hilo se rompe y para prueba basta un botón: las marchas en la República de Chile contra su propio gobierno, eso no se encuentra exento que pueda suceder a mediano plazo en nuestro país, cuando la población despierte de su luna de miel y la desesperanza se pierda como lo ocurrió con Vicente Fox, será posible visualizar a una nación volcándose contra sus gobernantes con tal furia por el cumulo de decepciones.

Ahora en nuestro país, tenemos en riesgo la legitimidad de la CNDH, la autonomía de la Suprema Corte de Justicia de la Nación pero también la libertad de expresión, un derecho humano reconocido a nivel mundial desde hace muchas décadas, el cual es a través de los medios una manera de informar de la realidad de los hechos a la población pero también es una cuña a los gobiernos contra sus abusos.

Es verdad la información es usada en ocasiones para engañar al pueblo, pero esto se ha observado en diferente sexenios donde el Estado compra a la mayoría de la prensa para controlar de esa forma al ciudadano, porque saben que la fuerza representativa de los medios de comunicación son considerables.

Si no es por dinero es por la represión, la mejor manera de controlar a los medios, y actualmente estamos ante la disyuntiva de una clara coacción a la libertad de expresión el cual quieren “regularlos”, para evitar exhibir los abusos, errores, mentiras y devaluaciones que incurría el Estado en su administración, estamos regresando al presidencialismo que hace décadas hizo mucho daño al país, realmente el neoliberalismo desaparece y vuelve otro oscuro pasaje de la historia de nuestra nación, pero con una versión aumentada, con la sombra de la inseguridad, el estancamiento económico, el narcotráfico imparable y el engaño a la población.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here