David Eduardo Hidalgo Ramírez
Los naturópatas debemos de tener un papel más activo en la regulación de las normas que rigen la industria alimentaria en México y en el mundo, este es el llamado que COFEMITES Mundial de Medicina Integrativa, Tradicional, Complementaria y Educación en la Salud ha realizado desde su creación, con el único objetivo de anteponer el bienestar integral de las personas sobre los intereses económicos de las empresas.
Conformada por una gran red de especialistas en alternativas médicas de más de 20 países de habla hispana, COFEMITES reconoce la importancia de la labor que los naturópatas deben de emprender para empoderar a las comunidades y permitir que sus integrantes puedan realizar, de forma consciente, la elección de su dieta diaria, favoreciendo el consumo de productos locales y el derecho a una sana alimentación.
Desde 1948, la Declaración Universal de los Derechos Humanos consagra el derecho alimentario; sin embargo, cada día es más difícil ejercerlo, ya que actualmente nos enfrentamos a un corrupto sistema de producción de comida industrializada, que lejos de alimentarnos, nos convierte en receptores de sustancias tóxicas que, una vez que ingresan al proceso biológico de nuestro organismo, nos convierte en seres dependientes de productos químicos que no nos nutren.
Lamentablemente continua en incremento la oferta de una gran variedad de productos listos para comer, ultra procesados, nada saludables y elaborados sin ningún respeto a la ética alimentaria que debiera de prevalecer, vulnerando nuestro derecho a una alimentación saludable, impidiendo lograr nuestro bienestar integral y amenazando la bioseguridad planetaria.
Esta falta de control en la elaboración y promoción de consumibles elaborados con grasas saturadas, ácidos grasos insaturados, azúcares libres y sal, nos obliga a impulsar programas de Educación para la Salud que permitan despertar nuestro interés para aprender a seleccionar aquello que se debe consumir para lograr una vida plena y, es por esto que los naturópatas debemos sumar esfuerzos y poner en manos de la población, toda esa información que nos permitirá modificar nuestros hábitos alimenticios y armar una dieta que beneficie nuestra salud.
Platón en su obra La República, nos deja muy claro que una educación moral integral debe estar basada en buenos hábitos alimenticios, entendidos éstos como los actos que permitirán a los integrantes de una sociedad interactuar con sigo mismos y con su entorno; así como conformar el legado que se habrá de dejar a nuestra descendencia.
En este espacio, cada semana, hemos pretendido abonar a la formación de una sabiduría ética y moral que alimente tu consciencia. Ahora el reto es para ti, para que reflexiones y asumas la responsabilidad de emprender esas acciones que te permitirán disfrutar de una vida plena y saludable.
Lograr el bienestar integral para el que estamos diseñados, depende en gran medida de cada uno de nuestros actos. La forma en que nos alimentamos y las acciones que emprendemos para transformar todo lo que nos regala la naturaleza y convertirla en eso que comemos, exige de una gran ética que nos permita avanzar hacia una soberanía alimentaria que verdaderamente nos aporte esos nutrientes necesarios para el buen funcionamiento de nuestro organismo.














