Pedro Flores  

Andrés Manuel López Obrador, “el hombre de palacio”, quien había dicho que siendo presidente iba a vivir en un humilde departamento, y Ricardo Monreal, se conocen desde sus lejanos días de priistas, por lo tanto, saben que mañas tiene cada uno y cabe recordar que el zacatecano salió del tricolor y lo amparó el PRD para ser gobernador de su estado, además fue coordinador de la campaña del actual presidente.  

En tanto que López Obrador pasó prácticamente 18 años en campaña recibiendo apoyos “diversos” para su manutención, viajes y promoción, Ricardo Monreal además de ser gobernador, hizo carrera legislativa con diversas siglas, que le dieron una gran visión de campo   y amigos en los diversos partidos políticos.  

Los tiempos avanzaron y se volvieron a reunir en la última elección, Monreal fue coordinador de la campaña del actual presidente, en la que tuvo un papel muy importante dentro de ella, peo ahí se dio el rompimiento inicial, ya que el zacatecano quería el gobierno de la Ciudad de México y AMLO después de una amañada encuesta se lo dio a Claudia Sheinbaum.  

Ante esta situación Monreal hizo una “pausa activa” en las relaciones con el ahora primer mandatario hasta que volvieron a platicar y le ofreció la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Senadores como premio de consolación, el cual fue aceptado por el zacatecano, sabedor de lo que podría mover en su favor desde dicho recinto y que está haciendo. Porque él sigue siendo un factor de gobernabilidad en el Congreso, y sin sus buenos oficios la agenda legislativa del presidente estaría en peligro.  

Pero viene el segundo rompimiento el 15 de julio de 2021 el actual mandatario da una lista de suspirantes a la presidencia en donde incluye al ex rector de la UNAM Juan Ramón de la Fuente que está en Estados Unidos, obviamente a Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard y excluye totalmente a Ricardo Monreal, quien de inmediato ante los medios de comunicación levanta el dedo y dice… ¿Y yo por qué no? Y además le envía a la ex secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero como espía al Senado.  

La respuesta de Monreal no se hizo esperar, al otro día dijo con claridad en una entrevista: “Voy a estar en la boleta, espero estar con Morena”, y la guerra siguió al señalar “No estoy buscando puestos de consolación soy fundador de Morena, militante de Morena y simpatizante de la 4T”.  

 En tanto en las “mañaneras” haya peleas con todo mundo, Monreal, hace notar, “yo platico con todos los partidos, tengo esa facilidad, de que me puedo reunir con todos los partidos políticos, con todos los sectores de la población, sin que esto represente una herejía o una traición, porque si no tenemos la capacidad de sentarnos a dialogar con todos los actores políticos o sociales del país, menos podríamos resolver o conducir a un país cuyo mosaico es verdaderamente notable”.   

Las malas lenguas aseguran que ya hay un pacto entre Ricardo Monreal y Marcelo Ebrard, este último por cierto en torno a la sucesión presidencial mantiene un bajo perfil, pero es experto en “amarres como le enseñó Manuel Camacho Solís, mantiene magníficas relaciones con Estados Unidos, país que definitivamente influye en una sucesión en México y algunos columnistas lo llamaban el vicepresidente”. 

En fin, todas las tribus se están poniendo pintura de guerra en el rostro, la división es clara en Morena, misma que podría llegar a su fin en 2024. Igual que le sucedió al PRD… ¿Hay razón o no para que AMLO le Zaca… tecas?