Rafael Lulet 

El sexenio se ha caracterizado por las rabietas, acusaciones sin fundamentos y sobre todo, venganzas personales, López desde la presidencia ha usado las instancias gubernamentales para sus represalias contra quienes según él, le han hecho daño en su carrera, el rencor es parte de su administración por encima de las necesidades del país o de los problemas de los ciudadanos, no hay ni un momento en sus 1 mil 100 días de gobierno aproximadamente que no embate con odio y vísceras contra sus supuestos enemigos quienes se oponen a sus decisiones. 

Entre sus presos políticos se encuentra en primer lugar a Rosario Robles, posteriormente el abogado Juan Collado, y en mira de encierro a Ricardo Anaya, además de Felipe Calderón, sin mencionar las acusaciones constantes contra ex presidentes, así como las amenazas contra empresarios para tenerlos a su disposición con respaldo del aparato gubernamental, ese ha sido su gobierno, no existen logros federales que destaquen su actuación como presidente, su lema “contra la corrupción” ha sido vago sin fundamento, pero con ello ha desmantelado a instituciones para ir centrando esos presupuestos en sus manos, y disponer de ellos a su antojo. 

Sus ataques contra la prensa, son otros actos de odio contra un sector el cual quiere sobajar para tenerlos apacibles a su conveniencia, pero son un hueso difícil de roer y por eso sus embates constantes, difamando y tratando de censurar, con esas actuaciones la profesión del periodista se ha vuelto más peligroso de ejercer en este sexenio, se podría comparar con el gobierno de Porfirio Díaz, la mordaza presidencial se hace presente cada miércoles al intentar callar el trabajo periodístico de la semana,. 

El exhibir los supuestos ingresos de Carlos Loret de Mola, usando el aparato gubernamental, se ve de inmediato ese tipo de actuación, arrebatos sin medir las consecuencias de sus actos, porque el usar los datos personales incurre en un delito, y fue consumado al presentarlos en su espacio denominada “mañanera”, pagado con recursos públicos, manchando con esa conducta la investidura presidencial con cuestiones personales, e irse visceralmente contra un periodista por haber cuestionado y exhibido a través de un reportaje los excesos de uno de sus hijos, demostrando con ello la hipocresía de su gobierno, porque imagínense Obrador percibe un sueldo mensual de 112, 112 pesos, mientras José Ramón López Beltrán, paga por una renta de una casa en Houston, Texas, 112 mil pesos mensuales equivalente al salario de su padre. 

La pregunta final sería, ¿al terminar López Obrador habrá dejado bases para su linchamiento político?, ya está cansado según él de gobernar, aunque no se haya visto nada de su administración, y que se retirará de la vida pública, pero ¿Cuánto habrá dejado para ser señalado por sus opositores por delitos ocasionados en su sexenio?, es claro una cosa, sus enemigos existían, pero en tan solo 3 años como presidente ha acumulado grupos enteros de personas enojados con él por sus ataques sin razón y sin fundamentos, entre ellos, los científicos, la clase media, los periodistas, los empresarios, los universitarios, entre muchos más, sectores quienes en su momento lo apoyaron y los encontramos en su mayoría en los 30 millones de votos de su triunfo los cuales ahora, aparecen dentro de los que esperan su culminación para enjuiciarlo, y con esto, Sheinbaum va a querer ser presidenta, imitando en todo a su mesías, eso lo veremos en las urnas del 2024.