Diputadas federales y locales del PAN cuestionaron a la presidenta Claudia Sheinbaum, el incremento presupuestal a la SEP cuando los indicadores educativos y metas no son suficientes para garantizar o en su caso, alcanzar los estándares mínimos de pruebas internacionales, incluso, nacionales.
“No nos satisface que sean los mismos maestros que se auto evalúen e impongan calificaciones o metas ellos mismos, necesitamos que sigan las evaluaciones como PISA para que nos puedan ayudar a ver áreas de oportunidad”, indicó la diputada federal Paulina Rubio.
Expresó que México necesita recuperar una política educativa basada en resultados y pidió que el incremento presupuestal venga acompañado de metas públicas y medibles de aprendizaje.
Paulina Rubio comentó que: “queremos saber cuánto del presupuesto llegará verdaderamente al salón de clases; cuánto se invertirá en recuperar matemáticas y lectura; cuánto habrá para capacitar y acompañar a nuestros maestros, y cómo vamos a medir si nuestros niños están aprendiendo más.”
La diputada local Laura Álvarez Soto, presidenta de la Comisión de Atención al Desarrollo de la Niñez del Congreso de la Ciudad de México, advirtió que el incremento planteado para educación en el Presupuesto 2027 debe traducirse en mejores resultados dentro de los salones de clase y no limitarse a representar un aumento en el gasto.
Señaló que el Proyecto de Presupuesto contempla alrededor de 1.28 billones de pesos para educación, con un crecimiento real respecto al año anterior; sin embargo, los recientes resultados de PISA obligan a revisar no solamente cuánto se gasta, sino cómo y para qué se está gastando.
“Que aumente el presupuesto educativo es positivo, pero la pregunta que tenemos que hacer es muy sencilla: ¿ese dinero va a lograr que nuestros niños lean mejor, comprendan lo que leen y aprendan matemáticas? Porque aumentar el gasto sin mejorar el aprendizaje no puede considerarse un éxito.”
Las panistas recordaron que los resultados de PISA 2025 muestran que sólo tres de cada diez estudiantes mexicanos de 15 años alcanzan al menos el nivel básico en matemáticas, mientras que en lectura y ciencias únicamente alrededor de la mitad logra ese nivel.
Sostuvieron que estas cifras deberían obligar al Gobierno federal a colocar la recuperación del aprendizaje como una prioridad nacional.
“Después de conocer los resultados de PISA, México debería estar hablando de un verdadero plan de recuperación educativa: matemáticas, comprensión lectora, capacitación permanente de maestros, evaluación y atención especial a las escuelas con mayor rezago.”
Evaluar no significa castigar a los maestros, sino contar con información que permita identificar dónde existen problemas y proporcionar herramientas para corregirlos.
“La 4T cometió un grave error al convertir durante años la evaluación educativa en una discusión ideológica. Un gobierno que no mide con claridad lo que aprenden sus niños tampoco puede saber dónde está fallando ni cómo corregir.”
El país no puede normalizar los bajos resultados educativos ni conformarse con que niñas y niños avancen de grado sin adquirir los conocimientos indispensables para su futuro.
“El verdadero indicador del éxito educativo no es cuánto dinero aparece en el presupuesto. Es cuánto aprende un niño dentro del salón de clases. Y ahí es donde México sigue teniendo una enorme deuda.”












