Pedro Flores

México es un pueblo sabio. Como se le ha repetido innumerables veces en las “mañaneras” ofrecidas por el habitante de Palacio Nacional, pero desgraciadamente, está dando muestras de padecer alzhéimer, porque se olvida de los hechos actuales y sólo tiene en mente y le echa la culpa al pasado.

Recordemos que el alzhéimer es la forma común de demencia, un término general que se aplica a la pérdida de memoria y otras habilidades cognitivas que interfieren con la vida cotidiana. Pero el Alzheimer no es solo una enfermedad de la vejez, en México, las cifras oficiales es que 1.3 millones de personas lo padecen, aunque ahora en las próximas elecciones sabremos si aumentó el número de afectados.

El pueblo es tan sabio que aplica indiscriminadamente ese viejo adagio que señala que: En México nunca pasa nada, y cuando pasa, pues ya pasó”, de esta forma hemos olvidado que no se reubicaron las Secretarías de Estado como se había prometido, que se enfatizó en que el precio de la gasolina estaría a 10 pesos litro.

Así mismo se ha olvidado de que no iba a haber corrupción a pesar de una serie de contratos entregados sin licitación, de reinos del cash, Segalmex, ¿Ya vivimos en un México más seguro?, ¿Ya se acabó la violencia criminal en las calles?, ¿Ya se acabaron los feminicidios?, ¿Ya se acabó el asesinato de periodistas, ¿Ya se acabaron las masacres? ¿No son un fracaso las 150 mil muertes violentas?

Pero ahora viene lo peor, que el fin de un sexenio, en donde según la historia, el que se va busca a alguien que le cuide la espalda y como siempre los últimos informes son triunfalistas, y el actual mandatario no podía ser la excepción y ya aseguró que en base al presupuesto 2024 no hay de qué preocuparse, que no habrá crisis financiera.

Bueno, eso es lo que dice él, hay que recordar que a pesar de que dijo que no se endeudaría, el adeudo de su gobierno es por 1 billón 800 millones de pesos que es el 5.4 % del PIB, situación financiera que debe afrontar con mucho cuidado quien llegue al poder en el próximo sexenio, porque a pesar de tener “un peso fuerte” la inflación y el alza de precios sigue afectando al pueblo sabio.

El llamado presupuesto de “la Esperanza” 2024 afectará a sectores tan importantes como es la salud, en donde más que nunca estaremos lejos de Dinamarca, seguiremos con falta de medicamentos, consultas médicas, jubilando a especialistas de primer nivel, importantes pasantes de medicina cubanos y en general deficiencias en la infraestructura de salud, al que “sólo” se le disminuirá el 55.8 % y obligará a los enfermos a ir a comprar medicinas falsas a los mercados de “pulgas”

Otro rubro en donde habrá sensibles recortes es en educación, seguiremos con los objetados libros de texto, con la cancelación de alimentos para los niños en escuelas de tiempo completo, paros de maestros, manifestaciones de normalistas, pases automáticos al grado superior para evitar reprobados, aunque los alumnos pongan cajón con “g”.

Y qué decir del turismo, que también sufrirá una sensible disminución presupuestal, dejando a un lado que 2 de sus emblemas como es Acapulco, este casi en Estado de Sitio y que en Cancún restauranteros y hoteleros amenazan con quieren cerrar por la inseguridad y las extorsiones

En el rubro de Desarrollo Rural, se prevé una disminución del 19.5%. Esto afectaría a los agricultores y productores primarios, lo que podría tener un impacto negativo en la economía rural del país, pero eso si hay un aumento significativo del 273.1% en el presupuesto destinado a Energía, que incluye proyectos relacionados con la refinería, Tren Maya y Pemex se le canalizarán 13 y la Defensa Nacional, que registra un incremento del 122%.

Veremos cómo reacciona el pueblo sabio si se lleva a cabo la aplicación del impuesto a los ahorros como se ha manejado en la Cámara de Diputados… ¿Ahí se le quitará el alzhéimer?