Rafael Lulet 

El pasado 12 de agosto fue desaforado el diputado federal Mauricio Toledo, para presentarse denuncia en su contra ante la Fiscalía General de la República por los crímenes de corrupción, enriquecimiento ilícito, pero, eso es nada en comparación de todo el daño ocasionado a los vecinos de Coyoacán, el mafioso político ha sido el centro de corruptelas de diferentes niveles, creando a su servicio grupos de choques y golpeadores para controlar la alcaldía, colocando en el poder a personas allegadas a él para seguir siendo el cacique apoderándose de las decisiones comunitarias de los habitantes de la demarcación. 

Desde que llegó al poder en el 2012, después de una diputación federal, detonó un primer escándalo de corrupción con la denuncia de varios empresarios inmobiliarios quienes lo acusaron de extorsión, exigió a uno de ellos la cantidad de 1.6 millones de pesos a cambio de no cerrar una construcción en Céfiro 120, otra más fue por el caso de una gasolinera culminando con el encarcelamiento de Eduardo Ramírez Vallejo, particular de Toledo. 

Sus grupos de golpeadores se dedicaban a amedrentar y amenazar a quienes se le pusieran en su camino, la alcaldía fue secuestrada por Toledo y su gente tanto en las calles como en las instalaciones de la administración pública local, desde su primer cargo como delegado hasta el actual alcalde sustituto Rigoberto Ávila, quien también se ha dedicado a solo cumplir con sus órdenes haciendo caso omiso de las preocupaciones vecinales ni atender las verdaderas demandas de la demarcación. 

Los tentáculos de Toledo, dentro de la alcaldía siguen estando vigentes, no importando si son gentes de él dentro del PRD o PT, su injerencia se encuentra ahí, listos para responder en cualquier momento solicitado, el cacicazgo instaurado por 10 años ha generado un grave daño dentro de la demarcación, sujeto a las decisiones de corruptelas por los funcionarios de la administración de los diversos alcaldes quienes han transitado en esa silla de gobierno. 

La alcaldía ha sido tierra sin Ley donde tianguistas, grupos de ferias y otros negocios hacen su agosto además de personas que ponen sus autos hasta en doble fila dejando el mínimo espacio para el tránsito vehicular, sin mencionar el abandono de basura en los arroyos vehiculares, así como la poca seguridad de sus calles, que tienen secuestrados la demarcación, y por muchos reportes realizadas al 911, o quejas a la alcaldía continúan con las mismas prácticas. 

Claro ejemplo fue lo ocurrido la pasada noche del viernes 13 de agosto, donde grupos de personas quienes se dedican a poner ferias de pueblo, no habitantes de la demarcación llegaron en un abrir y cerrar de ojos para colocar sus puestos cerrando toda una vía secundaria muy transitada, Papalotl y Eje 10, en plena pandemia, sin importarles los altos números de contagios, obstruyendo entradas de casas y el libre tránsito, ante eso, los vecinos salieron a reclamarles y fueron violentados apoyados por un alto número de agresores, apabullaron a los quejosos quienes se vieron impunes con la situación en una selva sin ley respaldados por malos funcionarios de Rigoberto Ávila. 

Vecinos hicieron llamadas al 911, esperando a las patrullas para realizar el desalojo o a las autoridades de la alcaldía pero nunca se presentaron, es claro los arreglos hechos por estas gentes con las autoridades, porque ni las quejas por las redes sociales realizadas a la administración de Coyoacán hicieron algo, dejando en claro una cosa: la ciudadanía no importa, es así como todo el fin de semana tuvieron que vivir con escándalos de una feria puesta a la “viva México” y el tumulto de gente visitantes a menos de un metro de la entrada de sus casas, sin poder salir por alguna emergencia, y sin ser tomados en cuentas, ¿dónde estuvo el alcalde Rigoberto Ávila Ordoñez?

La imposición de Valentín Maldonado así como de Manuel Negrete, ambos gente de Mauricio Toledo, y ahora con Rigoberto Ávila, han sido el lastre que han pagado los ciudadanos de Coyoacán, no importa si Negrete se inclinó a Morena en algún momento, donde toda la estructura de la alcaldía es gente de Toledo, así que, sigue siendo una simulación en ese sentido porque el cacique mayor aún continúa estando presente, quedando dudas con la inclinación el cual pueda tener el alcalde electo Giovanni Gutiérrez, porque en su tiempo fue parte de los empresarios cercanos a este personaje delincuente que sigue prófugo supuestamente en Chile.