· Banxico lanzó una advertencia preocupante sobre la prolongada «debilidad» en la economía nacional, una tendencia que comenzó en el último trimestre de 2023
· La entidad financiera destacó la necesidad de adoptar medidas urgentes y efectivas para mitigar los impactos negativos y fomentar un entorno económico más estable
María Escalante García
El Banco de México (Banxico) ha lanzado una advertencia preocupante sobre la prolongada «debilidad» en la economía nacional, una tendencia que comenzó en el último trimestre de 2023 y ha persistido hasta el primer trimestre de 2024. Según el informe más reciente del banco Central, varios factores han contribuido a esta desaceleración económica, incluyendo la incertidumbre global, la volatilidad en los mercados financieros y los desafíos internos como la inflación.
La advertencia de Banxico destaca la necesidad de adoptar medidas urgentes y efectivas para mitigar los impactos negativos y fomentar un entorno económico más estable. Entre las recomendaciones del banco se incluyen políticas fiscales prudentes, el fortalecimiento de la inversión pública y privada, y la implementación de reformas estructurales que puedan
El informe también señala que la persistente debilidad económica ha tenido repercusiones significativas en diversos sectores. La industria manufacturera, por ejemplo, ha experimentado una notable desaceleración, afectando tanto la producción como el empleo. Asimismo, el sector servicios, que constituye una parte importante del Producto Interno Bruto (PIB), ha mostrado signos de est
En términos de inflación, Banxico ha advertido que la debilidad económica podría llevar a una moderación en los precios a corto plazo, pero también existe el riesgo de que la inflación se mantenga elevada debido a factores externos y presiones en los costos de producción. La política monetaria del banco central se mantendrá vigilante, buscando un equilibrio entre el control de la inflación y el apoyo al crecimiento económico.
El contexto global también juega un papel crucial en la situación económica de México. Las tensiones comerciales internacionales, la incertidumbre política en varias regiones y los cambios en las políticas económicas de las principales economías del mundo han contribuido a un entorno económico más desafiante. México, siendo una economía abierta y dependiente del comercio exterior, se ha visto particularmente afectada por estos desarrollos.
“A nivel regional, se estima que la actividad económica habría continuado experimentando debilidad en todas las regiones durante el primer trimestre de 2024, excepto en el sur”, apuntó el banco central en su ‘Reporte sobre las Economías Regionales, octubre-diciembre 2023′.
El informe se publica tras confirmarse que la economía de México creció 0.3 por ciento trimestral y 1.6 por ciento interanual de enero a marzo de 2024, una desaceleración frente al incremento de 3.2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en todo 2023.
Actividades
El documento reciente del Banco de México recordó que en enero las actividades “primarias y terciarias se redujeron de manera significativa”, lo que originó una “marcada contracción económica”. Esta contracción ha exacerbado la debilidad económica que ya se había observado en el último trimestre de 2023, extendiendo sus efectos hasta el primer trimestre de 2024.
Las actividades primarias, que incluyen la agricultura, la ganadería, la pesca y la explotación forestal, experimentaron una notable disminución. Factores como las condiciones climáticas adversas, problemas de logística y una baja en la demanda interna y externa contribuyeron a esta caída. La reducción en la producción agrícola, en particular, tuvo un impacto directo en los ingresos de los productores y en la oferta de productos básicos en el mercado.
Por otro lado, las actividades terciarias, que comprenden los servicios, también mostraron una contracción significativa. Este sector, que es fundamental para la economía mexicana, incluye áreas como el comercio, el transporte, los servicios financieros, la educación y la salud. La disminución en la demanda de servicios, sumada a las restricciones y cambios en el comportamiento del consumidor, llevó a una baja en la actividad económica de este sector. En particular, el comercio y los servicios de entretenimiento fueron de los más afectados, reflejando una caída en el consumo y en la confianza del consumidor.
La marcada contracción en estos sectores ha tenido repercusiones en el empleo y en los ingresos de las familias, creando un círculo vicioso que dificulta la recuperación económica. La disminución en la producción y en la oferta de servicios también ha afectado la inversión, tanto pública como privada, que es crucial para el crecimiento económico a largo plazo.
El Banco de México ha señalado que para revertir esta tendencia es necesario implementar políticas que fomenten la inversión y el consumo, y que ofrecerán apoyo a los sectores más afectados. Medidas fiscales y monetarias adecuadas, junto con esfuerzos para mejorar la infraestructura y la competitividad, serán esenciales para lograr una recuperación sostenible. Además, la cooperación entre los distintos niveles de gobierno y el sector privado será crucial para enfrentar los desafíos actuales y futuros.














