• El mismo machuchón de Palacio, fiel a su condición, fortalece a los contrarios

Miguel A. Rocha Valencia

Hace meses comenté en este espacio que, ante la debilidad por fragmentación de la oposición, tendría que ser en el seno de Morena, en la mente del todopoderoso donde surgiera el adversario que lo sacará del poder y parece que así ocurrirá.

El propio ganso, fiel a su naturaleza, esa que le hizo perder ante Vicente Fox y posteriormente con Felipe Calderón cuando parecía que todo lo tenía ganado, es quien hoy juega un papel determinante para sacarlo del poder, minar a la 4T desde adentro y consolidar un frente externo que le dé pelea en las federales del 2024.

Se cumple una vez más aquello de que golpe que no derriba, fortalece al adversario y en esta ocasión el tlatoani y su cohorte de corcholatas e incondicionales golpean con todo a los opositores, en una abierta estrategia de chantaje y amenazas que inició con el sexenio donde las víctimas (en su mayoría para nada inocentes), fueron políticos a los que silenciaron y doblaron (Miguel Osorio Chong, por ejemplo), empresarios a quienes obligaron a “cooperar o cuello”.

También sometieron a magistrados, incluyendo al presidente de la Suprema “corta” de Justicia, Arturo Zaldívar y a los incondicionales impuestos por el tlatoani como Yasmín Esquivel Mossa, esposa del constructor favorito del peje, José María Rioboó.

No faltaron empresarios de medios de comunicación, donde lo relevante fue que uno de ellos, el dueño de El Financiero no cedió ante las amenazas ni las carpetas de investigación en su contra. Igual se eliminaron apoyos a organizaciones civiles que no se doblaron, magistrados de tribunales y más de un juez afín a la cuarta ya sea por parentesco, amenaza o conveniencia.

Lo más reciente, el impresentable e indefendible Alejandro Moreno Cárdenas, quien como gobernador de Campeche se mostró dócil al emperador pero luego se rebeló desde la alianza opositora y tras la amenaza de que si no cooperaba en las reformas constitucionales enviadas por el caudillo de Tepetitán, se irían “con todo” en su contra, hoy enfrenta la posibilidad de destitución de la Comisión de Gobernación de la Cámara de Diputados federal y el desafuero, acusado de enriquecimiento ilícito o inexplicable luego de una andanada de descréditos que con ser ciertos, no lo doblaron.  

Es decir que, con todo y las grabaciones ilícitas reveladas por la actual gobernadora de Campeche, Layda Sansores que desnudaron ante los mexicanos a Moreno Cárdenas, este no se dobló ni fragmentó el bloque de la Alianza opositora, por el contrario, en un acto de respuesta inusitado los dirigentes de PAN, PRI y PRD anunciaron la creación de una comisión para sentarlas bases de un posible gobierno de coalición.

En esa comisión donde la verdad hay cartuchos quemados pero también talento y preparación, se habrán de integrar ideas, propuestas y proyectos para cimentar a la propia alianza que en vez de aflojar parece solidificarse en una idea común y desde donde en hecho inédito en México llaman aprendiz de dictadorzuelo al tlatoani olmeca y otros epítetos que pintan lo que realmente es quien se dice presidente de México, incluyendo la violación contumaz de la Carta Magna y su sospechosa y cómplice inacción contra el crimen organizado con quien “hace pactos”.

Esto es que la respuesta opositora ante las agresiones que llegan incluso a culparla de organizar acciones terroristas y propagandísticas donde son asesinados mexicanos, resulta constructiva, lejos de la invitación a la violencia verbal; en vez de la confrontación, plantean alternativas de gobierno participativo que sume corrientes de derecha, izquierda y centro, lejos de pretensiones autoritarias e ilegales como las que propicia y aplica la 4T.

Más allá de violentar el Estado de Derecho, esta oposición con todo y sus pecados se asume como una alternativa cobijada por la razón y la ley, esa que, escrita y juramentada, no respeta quien protestó cumplirla y hacerla cumplir, esa de la que hoy se asume administrador e intérprete único el oráculo de Palacio Nacional.

Y ante ello, Morena y aliados redoblan sus posiciones ilegales, de golpe, chantaje, amenaza y descrédito del contrario incluyendo a grupos de aspiracionistas neoliberales a los que acusan desde hace cuatro años de ser culpables del fracaso cuatroteísta.

Veremos hasta dónde llegan. Por lo pronto con el uso de todos los recursos del gobierno federal y los 20 estatales, los morenos se preparan para “robar” definitivamente la plaza, a México, mientras la oposición se alza con una plataforma esperanzadora en espera del líder con capacidad de rescatar la credibilidad perdida por los yerros de quienes hoy buscan rescatar a un país hundido en la peor de sus crisis.