• Sin rubor afirma que el de Calderón fue el sexenio más sangriento. Sigue la masacre

Miguel A. Rocha Valencia

Como la corrupción, la mentira se volvió institucional en el gobierno del ganso a quien hasta el momento se le han contabilizado más de 115 mil falsedades con un promedio diario en las mañaneras de 75 afirmaciones no verdaderas o de difícil comprobación.

El mesías tropical, es consistente con su naturaleza pues desde que fue candidato mintió, prometió a sabiendas de lo imposible de sostener en los hechos lo dicho: “a la gente hay qué decirle lo que quiere escuchar”, “una cosa es prometer y otra cumplir.

Quien todos los días proclama su autoridad moral y afirma que la mentira “es el demonio, la verdad es revolucionaria, la verdad es cristiana”, no afloja y a la mitad de su sexenio, en 2021, la empresa SPIN le acreditaba 56 mil afirmaciones falsas. Hoy son el doble.

Pero la mentira que hoy nos lleva a este comentario es que luego de lanzarse con todo furor contra el gobernador panista de Guanajuato Diego Sinhué por el asesinato de la candidata morenista a la alcaldía de Celaya, cerró su mañanera afirmando que el sexenio más sangriento fue el de Felipe Calderón cuando de acuerdo con el INEGI, se registraron 121 mil 613 homicidios dolosos y no se anotó ninguna víctima entre políticos y 47 periodistas.

En el gobierno de la 4T según TResearch, ya son más de 183 mil los mexicanos asesinados en lo que va del sexenio mientras que el número de políticos ultimados supera los 68 y contra lo dicho por el sujeto que encabeza el Ejecutivo federal, Michoacán se apunta con el mayor número a tal grado que 36 aspirantes de diversos partidos decidieron abandonar la contienda.

Pero lejos de aceptar responsabilidad alguna en el clima de violencia que envuelve al país y que de acuerdo con los estudiosos superará los 200 mil asesinatos, el mesías tropical insiste en su superioridad ética y moral, aunque en casa tenga los peores ejemplos de corrupción con hijos zánganos, pero millonarios.

Su discurso llega al ámbito electoral y se avienta frases como la de “no vamos a dejar pasar nada que signifique engañar a la gente, manipular, nada de falsear; la verdad nos hará libres”, para luego meterse a ponderar las “grandes obras de su gobierno y afirmar que, pese a la violencia y a pesar de él mismo, el pueblo es feliz.

El tema es que a nivel nacional e internacional el profeta de la 4T tiene bien ganada la fama de mentiroso a nivel mundial y cuando saca su slogan de “no mentir, no robar y no traicionar” la cosa se pone peor pues resulta una de sus mayores falsedades

Se lanza con toda su “fuerza moral” contra Diego Sinhué de quien afirma es buena persona, pero, aunque gobierna, no manda. Entonces tendríamos que aplicar la misma receta al caudillo de Macuspana ya que tiene el rancho ardiendo lo mismo en Guerrero donde linchan gente, abandonan a damnificados, secuestran y asesinan gente, pero dice que la tal Evelyn Salgado es una buena gobernadora.

Ni qué decir del tal Alfredo Ramírez Bedolla en Michoacán, a quien le mataron a dos aspirantes a la alcaldía de Maravatío el mismo día; eran de Morena y el PAN, lo cual hizo que candidatos de tres partidos abandonaran sus ambiciones.

O ¿qué, el asesinato de candidatos en Veracruz no cuenta? Al infame de Cuitláhuac García le dejan muertos en las escaleras de municipios y sus carreteras resultan ser las más inseguras en tanto la entidad se volvió la más peligrosa para ejercer el periodismo junto con Guerrero.

Y las masacres en Chiapas que intentan ocultar o la toma de criminales en Tabasco con el consentimiento de las “autoridades” morenistas. Sale con el choro de que “el lunes di a conocer que el fin de semana asesinaron a 334 personas, el 12 por ciento de Guanajuato” ¿y el 88 por ciento restante? Hablamos de que el promedio diario según sus números fue de 110 muertos por día ¿Eso es de presumir o para avergonzarse, o al menos alarmarse?

Lo más grave es que ahora empiezan a desaparecer a los muertos. Hay días donde se han registrado masacres y no se agregan a la sumatoria oficial mientras salen a relucir hechos con asesinatos denunciados por la sociedad civil como lo hizo el Centro de Derechos Humanos Bartolomé de las Casas de Chiapas el cual sacó un boletín en el que da cuenta de 25 muertos en una balacera. La chachalaca tabasqueña se apresuró a desmentir el hecho y dijo que “sólo” fueron 10 los fallecimientos y varios guatemaltecos detenidos.

Pero ese hecho no se había mencionado, estaba oculto como muchos más donde el pueblo bueno es abandonado a su suerte por el gobierno de los abrazos a los criminales. Qué bueno que hay autoridad moral, si no…