- A desplazados por la violencia en Acapulco, Otis les arrebata lo poco que tenían, “sí existimos, escúchenos, presidente”; afectados piden ser censados por la secretaría del Bienestar para reconstruir sus hogares
Fotos y texto: Judith Sánchez Reyes
Hace cuatro años, 48 familias tuvieron que salir de sus casas con lo que tenían puesto, debido a la violencia que azotaba al paradisiaco puerto de Acapulco, en Guerrero.
En exclusiva para PerspectivasMx, Sergio López Vargas, dijo que una tarde su comodidad y tranquilidad se esfumó y, de buenas a primeras, tuvieron que buscar donde vivir, “donde tener un techo para dormir”.
Como pudieron encontraron unos terrenos, comenzaron a construir viviendas de madera y adobe, lo más práctico y que implicaba invertir pocos recursos.
En estos años, sus largas jornadas en las oficinas de la Fiscalía de Guerrero tuvieron como resultado que los reconocieran como víctimas de desplazamiento forzado, aunque esto no implicó necesariamente un apoyo sustancial para volver a su “normalidad”.
Pero la noche del 23 de octubre de 2023, Otis nuevamente los revictimizó, destruyendo el poco patrimonio que habían edificado y haciendo que el agua se llevara con furia las pocas pertenencias que tenían. Una vez más lo habían perdido todo.
«Con Otis sufrimos un segundo golpe, apenas estábamos iniciando. Las personas de esta comunidad son adultas mayores, hay enfermos con cáncer, hay niños que por esta situación van de manera intermitente a la escuela, somos personas vulnerables”.
Es por ello, que este miércoles se apostó a las afueras de las oficinas del Área de Atención Ciudadana de Presidencia, en la calle de Correo Mayor del Centro Histórico, para solicitarle al presidente Andrés Manuel López Obrador que “escuche a las familias desplazadas de Acapulco, ya que no fueron censadas para recibir apoyos federales para reconstrucción, despensas ni vales de enseres domésticos.
“Al no estar censados, no podíamos obtener despensas. Lo que hicimos fue ir al World Central Kitchen con los militares para tener comida gratis y en algunas ocasiones ahí mismo me formaba para que nos dieran atunes, que ellos ya no necesitaban, un litro de leche o galletas, pero sin censo no había apoyo”, denunció.
López Vargas destacó que en esta ocasión viene en representación de solo 16 familias desplazadas de Acapulco, ya que el resto desde hace algún tiempo por las precariedades que vivían decidieron, sobre todo, por la inseguridad decidieron huir del estado.
Con pesar, Sergio señaló que “con el desplazamiento se pierde todo, tenemos empleos esporádicos, perdimos cosas de 50 años, nos sacaron viendo la televisión, perdimos todo y con Otis otra vez”.
Sin embargo, señaló que no tienen miedo de empezar de cero, pero necesitan una base económica para reconstruir 16 casas dignas que les permitan cerrar heridas y “remendar” la vida de más de una veintenas de personas.
“Tenemos que empezar desde cero y no hay problema, pero este apoyo nos hubiera ayudado a muchas familias que están en estado de vulnerabilidad”.
Por lo que López Vargas solicitó al jefe del Ejecutivo apoye a estas familias a obtener la certificación de posesión de las tierras donde están asentados, luego del desplazamiento forzado, y ser beneficiarios de los programas sociales destinados a la población afectada por el huracán Otis en Acapulco.
«Eso nos devolverá la tranquilidad, apelamos al humanismo del presidente. Pedimos de todo corazón, sabemos que el presidente es un presidente humanista, apelamos a su humanismo, a su humanidad que siempre lo ha distinguido. Le pedimos que nos escuche a los desplazados y decirle que hay muchas familias que no han sido censadas por muchas razones, pero sí existimos”, apuntó.













