• Si la culpa de la tragedia que vive México es de los adversarios, que los encarcele

Miguel A. Rocha Valencia

No sólo minimizó los hechos violentos en diversos estados de la República, acusó de ellos a sus adversarios y hasta dijo que se trata de una campaña para ¿desprestigiar? Su “gobierno” y luego de aceptar que hubo muertos ¡Se rio!

Ese es el sujeto que encaramado en el poder y desde el púlpito de palacio Nacional se dice presidente de los mexicanos, bueno, de la facción que le es leal y rinde pleitesía. Los demás, somos traidores a la patria, neoliberales, fifís, aspiracionistas y, sobre todo, sus enemigos.

Es incapaz de reconocer en público y menos en privado que en la tragedia que vivimos los mexicanos tiene mucho de culpa por no ver el interés de la nación sino sólo el suyo que no es sino conservar el poder a como dé lugar, incluso a costa de las desgracias que se suman día con día sobre hombres y mujeres de carne y hueso sumidos en la pobreza, la violencia, el terror y la desesperanza.

Confieso que siempre sostuve que el ganso de Macuspana era un peligro para México, pero no me alcanzó la imaginación para visualizar cuánto daño sería capaz de causar y lo peor, tengo fundadas razones que lo hace a propósito, pues gente de su calaña se goza en el caldo de cultivo del caos donde se siembra la insidia, venganza, división, confrontación que son el tónico que alimenta a la 4T.

Todos los días lo hace y se burla porque sabe que tras sus decisiones existe el interés de joder a los mexicanos, especialmente a quienes lo consideramos un ente nocivo en todos sentidos. Los hechos hablan: hoy hay más pobres, menos cobertura de salud, más asesinatos, gobiernos estatales y municipales en poder del crimen organizado, empresas privadas bajo su administración y muchos congresos locales (¿nada más?) infiltrados por los delincuentes.

Los hechos son claros, pero a cambio nos “venden” la captura de 167 guardias civiles que armados, iban a enfrentarse con una célula criminal que atosigaba a productores de aguacate, pero los “buenos” como el RR, se escapan y si no, los liberan como a Ovidio. Es decir, en Michoacán en vez de combatir a los delincuentes de los cárteles, les “limpian” de guardias civiles para continuar el sojuzgamiento territorial y productivo de vastas zonas del estado. Les dejan el campo libre para el cobro de piso. ¡Gracias, señor presidente!

Pero desde la visión del tlatoani olmeca todo está bien, aunque las muertes “hablen” y le digan, tú eres responsable, como los asesinados en su administración o los fallecidos por negligencia o incapacidad de una pandemia que le cayó “anillo al dedo”, o aquéllos que sin medicamentos, tratamientos o cupo en instituciones públicas, perecen de enfermedades crónico degenerativas incluyendo cánceres, diabetes y secuelas cardiovasculares.

Igual cuando se habla de economía donde festeja el machuchón una inexistente autosuficiencia alimentaria especialmente en maíz, cuando la verdad es que durante el primer trimestre de este año, se tuvieron que pagar 21 millones de dólares para compensar nuestra incapacidad productiva que se reflejó en la caída de al menos cuatro millones de toneladas de granos básicos.

El mismo Banco de México considera que las importaciones continuarán al alza y aunque se hable de compras de maíz amarillo para el ganado, no se olvide que esos animales nos los comemos. Total, que las compras subieron en precio 19.59 por ciento en relación con el mismo periodo del 2021.

Y si bien mucho tiene que ver la inflación global, también está el hecho de que en volumen compramos más granos donde se incluyen trigo y aceitosas, amén de que el primavera-verano, reportará menos cosechas que otros años. NI siquiera saben administrar el agua, tan es así que este año será récord histórico en importaciones alimentarias tanto por volumen como en dólares.

Claro en torno al agua los más afectados serán los distritos de riego (de esos que tiene la señora Olga Sánchez Cordero) y que generan agro productos incluso para exportación como las hortalizas de Sinaloa Pero no importa, riámonos como el caudillo, al fin todo es culpa de los adversarios, está exagerado y todo está bien, aunque el país se hunda.