• La 4T saca las uñas y se apodera del Judicial por las malas

Miguel A Rocha

Se cerró la pinza y como adelantamos, López Obrador logró cooptar al poder Judicial; lo hizo suyo a través del chantaje y el desprestigio.

Logró poner al Poder Judicial contra la pared en base a la información privilegiada a la que tiene acceso de magistrados, jueces y ministros. Lo mismo hace con otro tipo de personajes, incluso dueños de medios de comunicación.

El chantaje llega a todos los niveles y para ello, la mejor aliada es sin duda Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación y ex ministra de la Corte. Para que la cuña apriete…

Lo del ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia, Zaldívar Lelo de Larrea, no es casual. Primero lanza acusaciones de que en otro sexenio fue presionado, pero no dijo cómo y presume que fue por la vía de los medios. Fue desmentido de inmediato.

Luego se lanza Zaldívar a purificar lo que sabemos existe desde siempre en el Máximo Tribunal y curiosamente inicia con la suspensión del ministro Jorge Camero Ocampo, del Décimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa con sede en la Ciudad de México, quien revisaba, los amparos del colectivo #NoMásDerroches contra el aeropuerto de Santa Lucía.

Ese hecho le valió un reconocimiento público del presidente desde Palacio Nacional. En menos de 24 horas, se rechazaron cuatro amparos que impedían la construcción del aeropuerto en Santa Lucía. ¡Qué curioso y oportuno!

De Camero Ocampo habremos de decir que seguramente no aceptó la amenaza del Ejecutivo, y por arte de magia le aparecieron discrepancias en sus cuentas de banco por parte de la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda, convertida en brazo ejecutor de López Obrador. Lo inhabilitan o suspenden y dan para atrás a los amparos.

La lectura es que López Obrador en su necedad de no construir el NAIM y obedecer lo que le ordenan desde Estados Unidos, no se va a detener; utilizará todos los argumentos a su alcance para ejecutar el aeropuerto de Santa Lucía, aunque sea un desperdicio, un elefante blanco.

Lo lamentable es que el poder Judicial no es independiente; ahora es parte del Ejecutivo y si alguien intenta desviarse, será ajusticiado, tal vez con datos ciertos.

Sabemos que las dádivas a jueces, ministros y magistrados, son proverbiales; a algunos se las han dado con plomo y a otros, como a Camero Ocampo, con cese en sus funciones y el linchamiento mediático. L

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