La desinformación que existe en torno al trasplante de médula ósea, un proceso idéntico a donar sangre y nada doloroso, evita que muchas personas en México sean beneficiadas, especialmente menores con cánceres de sangre que pueden salvar sus vidas.

“El gran problema de este tipo de trasplante es que su nombre generalmente da pie a confusiones, pero donar médula ósea consiste en la simple extracción de células madre con un ligero pinchazo”, explicó Cynthia Shanat Cruz, oncóloga pediatra y jefa de la Unidad de Trasplante del Hospital del Niño Poblano.

La experta explicó que el trasplante de células madre es un procedimiento que se utiliza para pacientes con enfermedades hematoncológicas, como la leucemia linfoblástica.

“Este tratamiento es curativo para muchos de estos padecimientos“, abundó.

Lamentablemente, aunque un trasplante puede ser la diferencia entre la vida y la muerte de estos pequeños, la experta precisó que solo entre 20 y 25 por ciento de los pacientes a nivel mundial cuentan con un donante 100 por ciento compatible.

“El resto tendrá que someterse a un trasplante haploidéntico, es decir, en el que el donante es compatible con el receptor solo al 50 por ciento, y habrá pacientes para quienes no haya un familiar compatible en ningún nivel de porcentaje”, detalló.