(Asa de barro) 

José Enrique Vidal Dzul TUYUB 

El nombre de la artista de la obra es Mirka Bertozzi  

No nos favorece las lluvias, las nubes no cargan el vital líquido, la falta de agua que permita tener alimento a nuestras naciones y gente, la tierra llora cuarteada y el Xóchitl no da vida ni alimentos, y el maíz se extraña, esto  nos dice y anuncia de manera certera, que habrá pronto las guerras floridas, para nutrir de ofrendas a los dioses de los guerreros en combate, que nos permitirá en rituales ofrecer y pedir los favores de los dioses, siempre nos hemos destacados por capturar grandes guerreros mexicas, aunque nosotros también tenemos bajas de nuestros guerreros por tan fieras batallas. 

Me encuentro atorado, en medio del fango, yo “asade barro”, no puedo más y sucumbo a mi propia captura entre una batalla de las guerras floridas, víctima de mi propio ímpetu y valentía, soy trasladado de manera pronta como un cautivo para mi propio sacrifico. 

Moctezuma en gran emperador de los mexicas, me ofrece libertad que no acepto , por ser esto deshonroso, por lo que me piden capitanear otras batallas encabezando grandes batallones de mexicas, buscando la muerte en las batallas arrojado en contra de mis contrarios, solo logro encontrar más gloria mi macuahuitl, hecha solo para mi logra darme gloria ante mis contrarios y destacando aún más y regresando  glorioso de los  encuentros con los purépechas, recogiendo oro y plata para Moctezuma, me encuentro de regreso al señorío mexica para su honra de los batallones. 

Me proponen regresar a mi nación de Tlaxcallan, lo que niego de nuevo y solicito una muerte digna de mi jerarquía, me dan un banquete de puchero que me nutre seguramente por última vez extrañamente siento en mi a la mujer que me acompañaba cuando en Tlaxcallan me encontraba, y que seguramente al igual que yo me extraña por las noches ya que nos hacemos falta, ese banquete es muy digno de mi ser, y de esta manera, me enfrento a varios guerrero mexicas ataviados de sus divisas y trajes blandiendo sus mejores armas y ante tanta gente que desea observar tan gran batalla, que  no es desigual porque valgo más de lo que se ve en mí, aun atado en la gran roca circular la destreza no queda a la suerte, no me ofrecen ventaja, pero luciré mi técnica guerrera de mis ejércitos, hasta sucumbir después de derrotar a varios puños de ellos, y ser derribado de manera gloriosa, siendo el año de 1515, he caído de varias heridas y golpes que forjan mi espíritu, mi piel molido a golpes y mis carnes abiertas sangran, listo para acompañar el sol en su camino eterno de día y noche, en medio de los rituales de la resurrección Xipe Tótec me espera honrando mi fuerza y gloria de Tlaxcallan lugar de tortillas. 

No hay forma de escapar de mi realidad, mi piel vestirá por algunos soles a algún guerrero, le dará mi ser y gloria, hasta tensar su propia carne al transitar más cerca del sol, mi mente absorbe los rayos del sol, a través de mi última mirada, mi respiración se escapa colapsando mi todo y me fundo en esa danza perpetua, mi corazón la fuerza de mi vida y fiereza alimenta los dioses y sin huir de nada, encuentro mi realidad permanente, para la gloria de todos mis hermanos guerreros. 

Basado del Libro de Diego Muñoz Camargo 

Historia de Tlaxcala.