Víctor Gutiérrez Juárez 

Hace algunos meses me enteré de que algunas empresas trasnacionales habían sido adquiridas por empresas chinas, según la empresa de asesores Uhy Fay & Co., China creó 1.25 millones más de nuevas empresas durante la pandemia en el año 2020. 

La estrategia comercial del gigante asiático fue tan contundente que, dio como resultado un crecimiento del 6% a nivel mundial, a pesar del Covid19. Pero ¿Cuál fue la estrategia que le dio tal prosperidad a la economía de China?  

La clave en la estrategia se debió, a que el gobierno chino impulsó la creación de microempresas y el fomento del espíritu empresarial durante la pandemia, a tal grado que empresas que ya venían creciendo probaron suerte en el exterior para expandirse y lo lograron a gran escala, comprando empresas que eran ya gigantes en los mercados de otros países. El gobierno aplicó la misma fórmula a la que había recurrido en el pasado: crédito y subsidios a las empresas, estímulos que han favorecido a la inversión del sector público en áreas como la logística y las infraestructuras, que son grandes generadoras de trabajo. Qu Hongbin, economista en jefe para China del banco HSBC, calcula que, en el segundo semestre del año, el gasto en infraestructuras crecerá un 15% con respecto al año pasado. 

En el ranking que muestra esta empresa de asesores en segundo lugar esta Estados Unidos con la creación de 940,000 empresas y Brasil con 189, 750. Pero eso no es todo amigo lector, China se ha convertido accionista mayoritario de las empresas radicadas en los países europeos y estadounidenses. El presidente chino Xi Jinping aprovechó el pánico de los “mercados” por el coronavirus y cuando el precio de las acciones cayó por debajo del límite permitido, ordenó comprarlas. Los “expertos financieros” de Estados Unidos y de Europa se dieron cuenta de que habían sido engañados, pero ya era demasiado tarde, según publica el Heraldo de Baja California.  

El resurgimiento o avance de la economía China ha dado lugar a que, ahora las acciones son de sus empresas y se han convertido, por ejemplo, propietarios de la industria pesada de la que depende la Unión Europea, América y el mundo entero.  

Como se podrá imaginar amigo lector, a partir de ahora, China fijará el precio y los ingresos de sus compañías, que lo más seguro, es que no salgan de las fronteras chinas, sino que se quedan en casa y mantienen todas las reservas de oro chinas. 

Al momento los expertos financieros estadounidenses y europeos han demostrado no serlo tanto, ya que en cuestión de minutos los chinos recolectaron la mayoría de sus acciones y que definitivamente producen miles de millones de dólares en ganancias.  

Si bien es sabido a nivel internacional que, la concentración del poder económico de China se inició mucho antes de la pandemia, no cabe duda de que el período del coronavirus le ha servido para consolidarlo. Las cifras del éxito, según el ranking de la revista Fortune, aparece 121 firmas estadounidenses y 129 empresas chinas (incluyendo 10 compañías de Taiwán).  

Podemos afirmar, estimado lector, ¿Qué el equilibrio de poder está cambiando? ¿Usted cree qué ese cambio, está transformando la esfera de negocios en el mundo entero? ¿Y qué está haciendo México, cuando se nos prometió en 2018 llegar a un 6% en el PIB?