Carlos Ramos Padilla 

¡No que no! A tres años de distancia finalmente autoridades judiciales informaron sobre la sentencia de 31 años de cárcel en contra de la exdirectora del Colegio Rébsamen, en la alcaldía Tlalpan, Mónica García.  

Y de este caso y de los permisos debe saber y mucho Claudia Sheinbaum. Desde el 18 de septiembre pasado un juez la había declarado culpable por el delito de homicidio culposo en contra 19 menores de edad y siete adultos, que fallecieron en el derrumbe de la institución académica durante el terremoto del 19 de septiembre de 2017.  

El juez determinó su culpabilidad afirmando que ella conocía el riesgo de la construcción irregular de un piso más (se estima que para acondicionar un departamento/habitación hasta con jacuzzi), sin respetar el Reglamento de Construcciones y la Ley de Desarrollo Urbano.  

Luego del análisis y dictamen de los peritos se determinó que las violaciones cometidas repercutieron en las muertes. Durante estos recientes años hubo varios incidentes que viciaron la investigación, incluyendo que la directora desapareció por meses y las declaraciones de la entonces titular de la alcaldía, Sheinbaum, eran poco afortunadas.  

En febrero, Mónica García Villegas ya había aceptado su responsabilidad, por tanto, su defensa solicitó juicio abreviado para acceder a los beneficios de una reducción de pena y que se fijara el monto de la reparación del daño.  

Fernando Castillo Vega, quien es el representante legal de familiares de las personas fallecidas, informó que se fijó un monto de reparación del daño de 402 mil pesos, por cada una de las víctimas. Para muchos esta tragedia se intentó disfrazar a través de las televisoras que generaron expectativa por el supuesto hallazgo de una niña, Frida Sofia, que se encontraba entre los escombros.  

Horas de transmisión evitaban tratar el asunto de las irregularidades y entretenían a la tele audiencia con un supuesto rescate. Todo fue falso.  

“Frida Sofia no existió. Se originó por una cadena de informaciones fragmentadas que ninguno de los medios que cubrió el suceso indagó para corroborar o descartar su veracidad”, aseveró la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en una recomendación emitida el 12 de noviembre del 2019 a autoridades federales y locales, sobre el mal manejo del caso.  

La entonces delegada de Tlalpan, y después precandidata de Morena a la jefatura de gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum, se entrevistó con los deudos y les compartió un expediente “que sólo llegaba hasta 2014”.  

Es decir, un expediente que no incluía lo que había ocurrido bajo su gestión. Antes de irse como precandidata, Sheinbaum reconoció anomalías graves en el otorgamiento de permisos de ampliación del colegio (responsabilizó a funcionarios de dos administraciones anteriores), subió a la página de la delegación cuatro documentos, que luego bajó del sitio, y finalmente determinó que toda información relacionada con el Rébsamen sería “clasificada como restringida en la modalidad de reservada”, algo así como la construcción de los segundos pisos en periférico. 

Los padres consideraron este acto como “una artimaña que nos cancela el derecho a saber por qué pasó lo que pasó con nuestros hijos”. Esta historia renace con la sentencia de Mónica García, pero ahora preguntamos, y los verdaderos responsables, crimínales impunes, ¿dónde están?, ¿quién los protege? Por ello insisto, clasificada, reservada o no la información, Claudia Sheinbaum sabe mucho. 

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