Miguel Ángel López Farías

¿El presidente es un patriota por fortalecer la industria eléctrica nacional? sus aplaudidores dirían que sí; pero, ¿Su reforma hoy aprobada en el pleno de la Cámara de Diputados hará que la CFE se ponga al frente en la oferta de todo tipo de energías desde las más económicas hasta las limpias?

No, el “pelotazo” del mandatario trae curva y es uno de esos actos propagandistas que esconden los verdaderos propósitos sobre el tema… se necesitan dos dedos de frente para entender esto:

¿Realmente nos tenemos que “tragar” la pastilla de que a la 4T le interesa impregnar de un trasnochado nacionalismo sobre lo energético, incluyendo petróleo y energía eléctrica?

¿Debemos creer a pie juntillas que un Manuel Barttlet al frente de la CFE tendrá amarradas las manos? ¿Por qué deberíamos suponer que a los mexicanos nos iría mejor con una CFE en controlada por una administración que no ha explicado lo que se difundió el 20 de agosto del año pasado?, cuando Pio López Obrador apareció en un video recibiendo millones de pesos, dinero que fue entregado por David León, quien habría sido nombrado «zar» anticorrupción para las compras de medicinas del gobierno federal.

¿Qué respondió el mandatario? que eran donaciones…
¿El sector energético esta vacunado para que no ocurra lo que se dio a conocer con las tres empresas, en complicidad con la Conade, triangularon recursos públicos para financiar supuesto campamentos y falsas competencias a sobre precio, dinero que paso alegre por las manos de Ana Gabriela Guevara?

¿Qué hay del imperio que construyó Manuel Bartlett durante 18 años de «servidor público» y que amasa la locura de 23 casas, todas en zonas de lujo, y evidentemente sin corresponder a el salario de un empleado de gobierno?

¿En serio, el actual director de la CFE, se ira sin explicar esto? ¿Qué le debe su amigo López Obrador? ¿Ya se nos olvidó el ex delegado del sector salud de Morena en Jalisco Carlos Lomelí y sus negocios con farmacéuticas?

¿Qué ocurrió con el contrato exprés de 93 millones de dólares que el gobierno federal liberó en tan solo cuatro días a la empresa LEVANTING GLOBAL SERVICIOS por la venta de 3000 mil ventiladores pulmonares, el empresario Valdemar Perez Ríos, residente en Houston habría sido acusado de fraude bursátil, pero esto no importo a el gobierno federal?

Una CFE fuerte, ¿Para qué? para que continúen los negocios de León Barttlet, hijo del multicitado Manuel, y quien vendería al IMSS 20 ventiladores, cada uno con un valor de 1.5 millones de dólares?, y sin salirnos de la negra línea de los Barttlet, ¿ya se nos olvidó la casa de campaña, más bien, la casona en la calle de chihuahua 216, en la colonia Roma, de la red de propiedades de Manuel Barttlet?

¿No sería un lindo ejemplo de lo que se le conoce como «conflicto de intereses»?… el gobierno de Andrés Manuel ha abusado de las obras por adjudicación directa, sin licitar, un abuso que va más allá del 77 por ciento de actos, esto, generando una cortina de opacidad y de muchos, muchos negocios sin ser fiscalizados, hasta que llega la Auditoría Superior de la Federación y coloca las banderillas a un presidente que se descompone ante ese tipo de datos.

La observación por 67 mil millones de pesos como resultado del primer año de gobierno de la 4T, una perla de lo que para esta administración significa «fortalecer a las empresas del estado» tal y como pretenden hacer con la CFE en un gazapo más del gobierno.

Con todos estos ejemplos, ¿Quién demonios se atreve a negar que el expulsar a la iniciativa privada de la generación de energías no representa el mayor negocio para una caterva de falsos redentores de la nación? ¿honestos? repito: no se requiere mucha materia gris para concluir que esto del «rescate de la soberanía energética» es una verdadera tomada de pelo, la cual ya sabemos cuál será el final de la película: toda una caterva de «servidores de la patria», los de la 4t enriquecidos hasta la demencia. anótelo, aquí se lo estamos advirtiendo.