El París Saint Germain-Real Madrid se presenta como el duelo estelar de los octavos de final de la Champions League, cuyo sorteo tuvo que ser repetido después de que varios equipos reclamaran la invalidez tras producirse dos errores en el primer intento.

El “problema técnico con el software de un proveedor de servicios externo” a la hora de la elección de los rivales hipotéticos de Villarreal y Atlético de Madrid, según justificó la UEFA, provocó que el proceso tuviera que repetirse después de que al conjunto madridista le tocara en suerte el Benfica, al PSG el United y al cuadro rojiblanco el Bayern Múnich, entre otros.

El Real Madrid, rey del torneo con trece títulos, pretendía que de repetirse el sorteo se hiciera a partir de su enfrentamiento, puesto que las bolas del Benfica y la suya habían sido las primeras en salir, cuando aún no se había producido el problema. Tras conocerse el anuncio de que se volvía a celebrar, lo consideró una “adulteración flagrante”.

En medio de una absoluta polémica se celebró el segundo sorteo para los octavos de final de la Champions League, con los mismos protagonistas en el estrado, con el exjugador ruso Andrey Arshavin como ‘mano inocente’ como embajador de la final de San Petersburgo.

La fortuna a la segunda no le sonrió al bloque de Carlo Ancelotti, que en vez de medirse al conjunto lisboeta se tendrá que enfrentar al potente París Saint-Germain de Leo Messi, Neymar, Kylian Mbappe, Sergio Ramos, Keylor Navas y compañía en dos duelos con un tremendo morbo entre el rey de la competición y el multimillonario proyecto del club francés.