La caravana migrante que llegó la tarde noche del domingo a la Ciudad de México pasó su primera noche en la Casa del Peregrino a pesar de que el gobierno local había dispuesto un albergue especial al que rechazó ir.

Ante la llegada de migrantes elementos de la Guardia Nacional que allí tienen su base desalojaron gran parte del inmueble.

La Casa del Peregrino recibió a 306 personas extranjeras, 243 de ellas adultas y 63 menores de edad.

Los migrantes tuvieron que dormir a la intemperie con cobijas o en casas de campaña.

Para la mañana de este lunes autoridades capitalinas llegaron para instalar carpas y proveer de alimentos y camastros a las personas.